Patrones de Distribución de Áreas Quemadas en los Biomas Brasileños: Un Análisis Basado en Datos Satelitales para el Período 2002-2010
Autores: de Araújo, Fernando Moreira; Ferreira, Laerte Guimarães; Arantes, Arielle Elias
Idioma: Inglés
Editor: Molecular Diversity Preservation International (MDPI)
Año: 2012
Acceso abierto
Artículo científico
Categoría
Ciencias Medioambientales
Subcategoría
Ciencia y tecnología de los recursos naturales
Palabras clave
Incendios
Comunidades de vegetación
Ciclos de carbono y agua
Química del suelo
Sistema climático
Biomas brasileños
Licencia
CC BY-SA – Atribución – Compartir Igual
Consultas: 6
Citaciones: Sin citaciones
Los incendios modifican la estructura de las comunidades de vegetación, los ciclos de carbono y agua, la química del suelo y afectan el sistema climático. En este contexto, este trabajo tuvo como objetivo entender los patrones de distribución de las áreas quemadas en Brasil, durante el período de 2002 a 2010, teniendo en cuenta cada uno de los seis biomas brasileños (Amazonas, Caatinga, Cerrado, Mata Atlántica, Pampa y Pantanal) y las respectivas clases principales de uso del suelo. Se analizaron datos del producto MODIS MCD45A1 (área quemada), así como anomalías térmicas (MOD14 y MYD14) y precipitación (TRMM), de acuerdo con el mapa oficial de uso del suelo y cobertura terrestre de Brasil de 2002 (PROBIO). El bioma de sabana brasileña, conocido como Cerrado, presentó la mayor concentración de áreas quemadas detectadas por MODIS (73%), seguido por el Amazonas (14%), Pantanal (6%), Mata Atlántica (4%), Caatinga (3%) y Pampa (0,06%). De hecho, en los años 2007 y 2010, el 90% y el 92% de las áreas quemadas de Brasil se concentraron en los biomas Cerrado y Amazonas, respectivamente. Los datos de TRMM indicaron que durante estos dos años hubo una influencia significativa de La Niña, causando baja precipitación en los biomas Amazonas, Cerrado, Caatinga y Mata Atlántica. En cuanto a las clases de cobertura del suelo, aproximadamente el 81% de las áreas quemadas ocurrieron sobre áreas de vegetación remanente. Aunque no se puede establecer una correlación inequívoca entre las áreas quemadas y las nuevas conversiones de tierras, la conspicua concentración de cicatrices de fuego, particularmente en la transición Amazonas-Cerrado (es decir, el Arco de la Deforestación) no es, sin duda, una simple coincidencia. Tales patrones y tendencias corroboran la necesidad de una mejor gobernanza territorial, además de la implementación de sistemas de alerta y prevención de incendios sistemáticos.
Descripción
Los incendios modifican la estructura de las comunidades de vegetación, los ciclos de carbono y agua, la química del suelo y afectan el sistema climático. En este contexto, este trabajo tuvo como objetivo entender los patrones de distribución de las áreas quemadas en Brasil, durante el período de 2002 a 2010, teniendo en cuenta cada uno de los seis biomas brasileños (Amazonas, Caatinga, Cerrado, Mata Atlántica, Pampa y Pantanal) y las respectivas clases principales de uso del suelo. Se analizaron datos del producto MODIS MCD45A1 (área quemada), así como anomalías térmicas (MOD14 y MYD14) y precipitación (TRMM), de acuerdo con el mapa oficial de uso del suelo y cobertura terrestre de Brasil de 2002 (PROBIO). El bioma de sabana brasileña, conocido como Cerrado, presentó la mayor concentración de áreas quemadas detectadas por MODIS (73%), seguido por el Amazonas (14%), Pantanal (6%), Mata Atlántica (4%), Caatinga (3%) y Pampa (0,06%). De hecho, en los años 2007 y 2010, el 90% y el 92% de las áreas quemadas de Brasil se concentraron en los biomas Cerrado y Amazonas, respectivamente. Los datos de TRMM indicaron que durante estos dos años hubo una influencia significativa de La Niña, causando baja precipitación en los biomas Amazonas, Cerrado, Caatinga y Mata Atlántica. En cuanto a las clases de cobertura del suelo, aproximadamente el 81% de las áreas quemadas ocurrieron sobre áreas de vegetación remanente. Aunque no se puede establecer una correlación inequívoca entre las áreas quemadas y las nuevas conversiones de tierras, la conspicua concentración de cicatrices de fuego, particularmente en la transición Amazonas-Cerrado (es decir, el Arco de la Deforestación) no es, sin duda, una simple coincidencia. Tales patrones y tendencias corroboran la necesidad de una mejor gobernanza territorial, además de la implementación de sistemas de alerta y prevención de incendios sistemáticos.