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2020-07-31Aprender y enseñar en tiempos de crisis

Pontificia Universidad Católica de Chile |Recomendaciones muy prácticas a profesores y directivos de establecimientos educacionales, para seguir abordando las clases remotas y la posterior vuelta presencial a las escuelas, es lo que entregan dos documentos coordinados por expertos del grupo de educación de la Mesa Social Covid-19, liderado por las universidades Católica y de Chile: “Didácticas para la proximidad: Aprendiendo en tiempos de crisis" y "Liderazgo escolar: Aprendiendo en tiempos de Crisis".

La educación es una de las grandes incógnitas de esta pandemia. Un primer semestre donde estudiantes, profesores y apoderados debieron adaptarse, incorporando en el camino las herramientas y prácticas que se tenían a mano para llevar adelante el proceso de aprendizaje lo mejor posible, dadas las circunstancias. Y un segundo semestre donde “la vuelta a la normalidad” genera más incertidumbres que certezas.

Este es el panorama que afronta el mundo escolar.

“Se ha tomado cierto ritmo, especialmente en educación media y universitaria. Cuando hay cierto nivel de conectividad y acceso a computador, se pueden lograr hartas cosas”, afirma Magdalena Claro, académica de la Facultad de Educación y quien lidera uno de los grupos de interdisciplina de la “Mesa Social Covid-19 UC” -la denominada mesa 3B-. Este es un trabajo mancomunado, liderado por la Vicerrectoría de Investigación, que busca aportar herramientas para afrontar la pandemia desde el mundo académico, en conjunto con la Universidad de Chile.

Como explica Magdalena Claro, se ha llegado a ciertas estrategias, se ha logrado establecer horarios, se emplean distintos recursos y el tiempo sincrónico o “en vivo” con el profesor se aprovecha más cuando se utiliza para discutir y resolver dudas, mientras que para el contenido teórico se utilizan videoconferencias u otros materiales.

El problema es cuando no se cuentan con esas condiciones, ni de conectividad ni de disponibilidad de equipos. De acuerdo a la encuesta “Docencia durante la crisis sanitaria: la mirada de los docentes”, en la que participaron 3.176 profesores, el 62% de los docentes se ha comunicado regularmente o casi todos los días con sus estudiantes usando principalmente internet o teléfono; aunque solo han logrado mantener un contacto frecuente con la mitad de ellos. Casi dos tercios de los docentes manifiesta que los estudiantes no cuentan con acceso a Internet (63%). El acceso a recursos físicos y digitales es una preocupación de la mayoría de los profesores consultados, excepto aquellos que imparten clases en establecimientos particulares pagados (6%).

De acuerdo al mismo estudio, solo un 9% de docentes considera que la mayoría de sus estudiantes cuenta con hábitos para estudiar de forma autónoma y solo un cuarto cree que sus alumnos tienen las habilidades necesarias para usar aplicaciones de trabajo a distancia. De hecho, solo un 49% considera que ha logrado que sus estudiantes aprendan.

Realidad que se vive en todas partes del mundo, con diferentes matices. Revistas internacionales como The Economist advierten sobre el aumento de las brechas educacionales y se preguntan cómo se podrá recuperar “el tiempo perdido” ante la reapertura de escuelas -lo que ya está sucediendo en países como Francia, Dinamarca y Nueva Zelanda-.

“Nosotros hemos recomendado priorizar el bienestar socioemocional de las comunidades escolares”, explica Magdalena Claro. Esa fue la premisa del primer informe de la Mesa Social 3B COVID-19, “Propuestas educación”, documento que ofrece una serie de propuestas que buscan abordar la heterogeneidad de las condiciones educativas de los hogares, tanto en tiempos no presenciales por la pandemia como en el retorno a clases presenciales.

Como afirma el documento, resulta esencial promover habilidades, actitudes y conocimientos clave; priorizar contenidos y objetivos de aprendizaje, definiendo un currículo para la emergencia -durante este y el próximo año-; y realizar actividades evaluativas diagnósticas, a nivel local y de cada establecimiento, considerando información socioemocional.

“Nosotros hemos recomendado priorizar el bienestar socioemocional de las comunidades escolares” - Magdalena Claro, académica Facultad de Educación UC.

Con el objetivo de aportar en este periodo de cuarentena y durante el proceso de desconfinamiento, la mesa de trabajo en educación preparó dos nuevos documentos con orientaciones muy prácticas, tanto a profesores como directivos. Ambos fueron presentados en el webinar “Didácticas y liderazgo escolar: aprendiendo en tiempos de crisis”.

Como explica Alejandra Mizala, directora del Instituto de Estudios Avanzados en Educación de la Universidad de Chile, "estos documentos entregan orientaciones para que las comunidades escolares puedan seguir cumpliendo su función, no sólo para la educación remota, sino también para la educación presencial. En ese sentido, tienen utilidad más allá de la pandemia. Se focalizan en didácticas y liderazgo escolar con el objeto de apoyar a los líderes escolares para que puedan crear las condiciones, en conjunto con los docentes, que permitan la continuidad de la educación; y entregan propuestas de enseñanza y aprendizaje, enfatizando una educación integral".

"Estos documentos entregan orientaciones para que las comunidades escolares puedan seguir cumpliendo su función, no sólo para la educación remota, sino también para la educación presencial" - Alejandra Mizala, directora IEAE.

Hoja de rutaAportar con propuestas muy concretas y prácticas es el objetivo del documento “Didácticas para la proximidad: Aprendiendo en tiempos de crisis”. (Fotografía: Karina Fuenzalida)

Aportar con propuestas muy concretas y prácticas es el objetivo del documento “Didácticas para la proximidad: Aprendiendo en tiempos de crisis”. (Fotografía: Karina Fuenzalida)

De acuerdo a la encuesta de Elige Educar, un 97% de los docentes considera como prioridad asegurar el bienestar de los estudiantes. Además, afirman que se enfrentan a una situación laboral que les demanda más trabajo que antes y con un mayor nivel de estrés. Pero al mismo tiempo, también revelan un alto grado de comunicación y colaboración entre docentes para enfrentar la crisis.

El contar con orientaciones prácticas es una de sus grandes necesidades. Y es precisamente lo que busca entregar el documento “Didácticas para la proximidad: Aprendiendo en tiempos de crisis”. “Nuestro objetivo es aportar con propuestas muy concretas, pensando en lo más práctico, en lo que necesitan los profesores”, explica Alejandra Meneses, académica de la Facultad de Educación UC, quien lideró este informe.

El documento es el resultado del trabajo mancomunado de más de ochenta académicos de la Universidad Católica y Universidad de Chile, así como distintas casas de estudio de Santiago y regiones. Asimismo, participaron diez profesores de establecimientos educacionales, quienes aportaron la mirada desde sus propias realidades.

“Nuestro objetivo es aportar con propuestas muy concretas, pensando en lo más práctico, en lo que necesitan los profesores” - Alejandra Meneses, académica Facultad de Educación.

El informe se basa en cuatro principios: Priorización curricular, flexibilidad, agencia (o empoderamiento de los distintos actores) e integración. Se entregan ciertas consideraciones clave para el aprendizaje en tiempos de crisis: para crear oportunidades a través de la tecnología, para una educación inclusiva, la evaluación y retroalimentación, y para trabajar habilidades transversales mediadas por la tecnología. Luego hay un desglose por áreas, que se inicia con la pregunta de por qué estudiar dicha materia en tiempos de crisis, desde artes hasta matemática, entregando orientaciones de priorización curricular, rutas de aprendizaje, actividades prácticas, y evaluación y retroalimentación. También se incluye un anexo con ejemplos de creación de actividades y rutas de aprendizajes para los distintos niveles.

Como explica Francisca Gallegos, parte del equipo coordinador del documento, todo un desafío fue “pensar en los contextos de baja conectividad. Solo un 64% de los profesores pueden conectarse a Internet, el resto no tiene contacto con sus alumnos o solo puede hacerlo a través del celular, los recursos son escasos”.

El bienestar emocional siempre es el foco en el diseño de las actividades, así como el aprendizaje de habilidades y detectar los contenidos clave. “Se busca promover las prácticas, el cómo se razona en cada una de las disciplinas”, acota la educadora.

Si bien se trata de una serie de recomendaciones prácticas para afrontar este momento de crisis y la posterior “vuelta” a las escuelas, las expertas concuerdan en que la pandemia es también un punto de inflexión, de replantearse la educación a futuro.

"Solo un 64% de los profesores pueden conectarse a Internet, el resto no tiene contacto con sus alumnos o solo puede hacerlo a través del celular, los recursos son escasos” - Francisca Gallegos, miembro del equipo coordinador del informe "Didácticas para la proximidad".

Trabajo en equipo

Conectar, colaborar, contener, capacitar y confiar son las ideas fuerza en que se basa el informe

Conectar, colaborar, contener, capacitar y confiar, son las ideas fuerza en que se basa el informe "Liderazgo escolar: Aprendiendo en tiempos de crisis". (Fotografía: Karina Fuenzalida)

Si hay algo que ha quedado claro, es que para afrontar este periodo se necesita que el trabajo que realicen los docentes esté respaldado por la gestión. Es por eso que un segundo equipo de Educación de la Mesa 3B preparó un documento dirigido a los directivos de los establecimientos educacionales, que establece directrices de cómo potenciar el trabajo en equipo para buscar y potenciar oportunidades de aprendizaje, tanto con docentes como estudiantes.

El informe, titulado "Liderazgo escolar: Aprendiendo en tiempos de crisis", pone énfasis en las ideas fuerza de conectar, colaborar, contener, capacitar y confiar. El objetivo del texto es entregar orientaciones para facilitar las conversaciones que los líderes en roles directivos de establecimientos, como también sostenedores y autoridades locales, están experimentando día a día en las distintas organizaciones escolares.

“En tiempos de crisis e incertidumbre, es muy importante que los distintos niveles de liderazgo escolar muestren coherencia, serenidad y sentido de propósito compartido. Este es un momento para que los equipos directivos en Chile potencien su coherencia de cara al progreso de los estudiantes”, explica uno de los autores del informe y académico de la Facultad de Educación, Paulo Volante.

El documento, coordinado por la Universidad de Chile y Universidad Católica, aborda en sus distintas secciones temas tales como: Las nuevas demandas que plantea la crisis sanitaria al sistema educativo; gestión de contingencia; el liderazgo pedagógico en educación a distancia, e implicancias para la siguiente fase; y finalmente, la preparación para la reapertura y la continuidad de modalidades de enseñanza remota y presencial.

Esta última fase, abordada por el informe, ha sido el foco y la preocupación para muchos miembros de las comunidades educativas, en especial, para las madres, padres y apoderados que dudan de enviar a sus hijos e hijas al colegio durante la crisis sanitaria. El informe da cuenta de lo clave que es que los establecimientos educacionales -a lo largo del país- se preparen para el retorno y, afirma, que la experiencia internacional muestra que éste supone flexibilidad y la incorporación inicial de grupos prioritarios. Esto, con el fin de evitar el regreso de todas y todos a la misma vez.

“Estamos observando en distintos países y sistemas escolares que la preparación para el retorno es parte de la gestión de la crisis, que supone anticipar y observar las condiciones sanitarias. La escuela no es independiente de lo que ocurre en su entorno y, en ese sentido, está desafiada a pensar en virtud del contexto. La estabilización de los procesos de transporte son muy importantes, la modificación de hábitos sociales y apertura de espacios públicos van a ser clave. Asimismo, los estudiantes no deberían comenzar todos al mismo tiempo, no deberían ir todos los días, no deberían volver a todo el horario. En síntesis, debería ocurrir una nueva focalización en grupos de estudiantes, que podemos llamar de primera prioridad, y actividades que parecen ser especialmente relevantes”, explica Volante.

“Estamos observando en distintos países y sistemas escolares, que la preparación para el retorno es parte de la gestión de la crisis, que supone anticipar y observar las condiciones sanitarias. La escuela no es independiente de lo que ocurre en su entorno" - Paulo Volante, académico Facultad de Educación.

El reporte, inspirado en la evidencia y experiencia internacional, apuesta por una fase de cinco etapas previa al posible retorno: Preparación de la infraestructura; preparación del personal docente y asistentes de la educación; preparación pedagógica; monitorear el regreso de las y los alumnos, y preparación de estudiantes y familias.

En este último escenario, el informe interdisciplinario e interuniversitario, da cuenta de la buena práctica del departamento de educación de la municipalidad de Teno, en la región del Maule, donde se generó una mesa de trabajo para discutir las formas de retorno en conjunto con los directivos, profesores y padres, madres y apoderados. Todo esto, con el objetivo de asegurar mayores tasas de retorno y evitar la deserción escolar.

El documento fue elaborado por los académicos Carmen Montecinos y Mario Uribe, del Centro Líderes Educativos, asociado a CIAE Universidad de Chile; y desde el Programa Avanzado en Dirección y Liderazgo Escolar UC, el profesor Paulo Volante.


Pontificia Universidad Católica de Chile
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Pontificia Universidad Católica de Chile

Coloquialmente conocida como «la Católica»,es una universidad privada tradicional de Chile, una de las trece universidades católicas en el sistema universitario chileno​ y de las seis universidades católicas tradicionales del país. Fue creada hace 131 años, el 21 de junio de 1888, por el arzobispado de Santiago de Chile. La Santa Sede le concedió el título de «Pontificia» en febrero de 1930. Al ser una universidad pontificia, depende directamente de la Santa Sede y de la Iglesia católica chilena, por medio del arzobispado de Santiago.

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