El modelo de negocio de la cuarta revolución industrial

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2019-11-27El modelo de negocio de la cuarta revolución industrial

Revista Virtual Pro |Dow, compañía líder en la industria química, reunió en Bogotá D.C. a los expertos en economía circular de América Latina en el evento Construyendo juntos un mundo sostenible hoy.

Este se llevó a cabo el pasado 20 de noviembre del 2019 y contó con la participación de Petar Ostojic, CEO de Neptuno Pumps, fundador y director ejecutivo del Centro de Innovación y Economía Circular, y primer promotor de la economía circular en América Latina según el Foro Económico Mundial.

Economía circular, el camino de la sostenibilidad

La conferencia de apertura de Petar Ostojic es un llamado de atención, la humanidad enfrenta el desafío de la sostenibilidad. Desde la primera revolución industrial, hace 250 años, el modelo en el que se ha basado el desarrollo económico ha sido lineal: un producto se hace, se usa y posteriormente es desechado. De ahí, que haya una relación directa entre el desarrollo económico y el consumo de recursos naturales. 

Sin embargo, este modelo ha traído consigo nefastas consecuencias ambientales. El conferencista, citando al Foro Económico Mundial, mencionaba que de los 93 billones de toneladas de los recursos naturales que entran anualmente a la economía solo el 9% de estos vuelve a circular, el porcentaje restante se pierde, es decir, en la economía lineal los desechos son recursos mal utilizados. En este contexto, la transición de la economía lineal a la economía circular es una necesidad apremiante, porque esta última es el camino hacia la sostenibilidad.

¿Qué es la economía circular? 

“La economía circular es mantener el valor durante el mayor tiempo posible de los productos y los materiales generando permanentemente crecimiento económico, empleos de calidad y reduciendo de la huella de carbono” afirmó el CEO de Neptuno Pumps. Para ello es necesario articular todos estos procesos en función de energías renovables (o energías verdes).

A partir de esta definición es importante tener en cuenta que la economía circular no se limita al reciclaje. Este es una etapa más de este modelo económico, paralelamente, ocurren otros procesos tan importantes como el reciclaje: la reparación de los productos, la reutilización de recursos y la manufactura. En términos generales, la economía circular apunta a que los consumidores conscientes y proveedores reimaginen lo que producen, usan y consumen, lo cual, según el ponente, ha reportado un triple beneficio: generar empleos de calidad, impulsar el crecimiento económico y, además, es una herramienta efectiva para combatir el cambio climático.

Un diálogo entre la industria, el Estado y los sectores sociales

Durante el evento Construyendo juntos un mundo sostenible hoy, la conversación sobre cómo implementar la economía circular y, consecuentemente, las ventajas y desafíos que trae consigo se articuló en dos paneles ¿Pueden los empaques habilitar la cadena de valor del reciclaje? y ¿Cómo hacer el cierre del ciclo del plástico?

En el primer panel, moderado por la periodista Mabel Lara, estaba conformado por Daniella Souza, VP comercial de empaques y plásticos de especialidad de Dow, Nancy Ibarra, directora de producción y consumo sostenible de la ANDI (Asociación Nacional de Industriales), Germán Zapata, gerente de negociación de compras de Nutresa y César Vera, director de operaciones de Alquería. El eje de este panel fue la cultura empresarial y la cultura del consumidor en el cambio de la economía lineal a la economía circular. 

En ese sentido, los panelistas coincidieron en que los productos deben ser concebidos, diseñados y producidos para que una vez cumplan con su objetivo puedan reciclarse cuantas veces sea posible, que es, por ejemplo, lo que Enka ha hecho con las botellas PET. Para propiciar esta transformación es fundamental que las empresas cambien su ADN, y tomen directrices que garantice la reutilización de recursos, aunque inicialmente no se perciban utilidades. Además, es necesario llevar a cabo estos procesos de forma colaborativa, es decir, es más fácil asumir los riesgos de la economía circular cuando varias empresas se unen.

En ese sentido, durante el segundo panel se anunció la alianza entre Dow, empresa productora de materiales químicos, y Enka de Colombia, compañía dedicada al reciclaje de polímeros, la innovación y la alta ingeniería, para ampliar el mercado de plásticos posconsumo en Colombia. El objetivo de esta alianza es transformar los residuos en recursos valiosos para la sociedad basándose en los principios de la economía circular. 

El consumidor y el recolector en la economía circular

Finalmente, en el segundo panel además del sector empresarial con Carolina Mantilla, directora de sostenibilidad de empaques y plásticos de especialidad de Dow y Álvaro Hincapié, presidente de ENKA Colombia, se contó con la presencia del gobierno representado por Alex Saer, director de asuntos ambientales sectorial y urbana del Ministerio de Ambiente de Colombia y con un gestor social: Gonzalo Roque, director de reciclaje inclusivo de Fundación Avina. 

En este panel se discutieron los papeles de dos agentes de cambio fundamentales, sin los cuales la economía circular no podría llevarse a cabo: el consumidor consciente, quien, por ejemplo, exige a las empresas una utilización más responsable del calibre del plástico, y los recolectores, quienes son base de la economía circular. La idea transversal en las intervenciones de todos los ponentes es que, por un lado, el plástico no tiene la culpa (no es per se el problema) de la coyuntura ambiental que enfrentamos. El problema real, en el que estamos involucrados los consumidores, el Estado, y la industria, es la disposición final del mismo y el bajo porcentaje de recuperación de este material para manufacturar nuevos productos. 

De otro, para que el plástico entre a la economía circular es necesario que el consumidor para pueda hacer la separación de residuos en la fuente y el recolector o reciclador lo lleve a las plantas procesadoras y perciba un pago justo por su digna labor. En Argentina, según lo expuesto por Gonzalo Roque, para que esto fuera un proceso exitoso se transformó la percepción de la figura del reciclador de una figura marginal a un agente de cambio con un empleo formalizado, reconociendo que los recolectores realizan el principal aporte a la sustentabilidad de la gestión de residuos. 

Para mayor información dé clic en Dow noticias.

Anyeli Rivera Tancón
Profesional en Estudios Literarios
Universidad Nacional de Colombia

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