Noticias Actualidad en procesos industriales

Dele visibilidad a su trayectoria académica

Participe en la convocatoria de trabajos inéditos de Virtual Pro.

Publicar Ahora

2021-10-11Mientras los hormigones modernos se agrietan a las pocas décadas, el Panteón de Agripa lleva 2.000 años en pie

Xataka |Cada año, justo después de la misa de Pentecostés y mientras el coro entona el Veni Creator Spiritus, un puñado de monagillos suben los quince pisos que hay hasta la linterna de la cúpula y lanzan miles de pétalos de rosas rojas. Y mientras esos suspiros colorados hacen almocárabes en el aire y el Sol se cuela trinchando con sus rayos la bóveda, entiendes perfectamente la descripción del Panteón que dio una vez Pedro Torrijos: 2.000 años de hormigón sostenidos por una columna de luz.

Es solo una muestra, quizás la más intensa y radical, de lo que el Imperio Romano fue capaz de alzar hace dos milenios. Pero no es la única. Basta con viajar un poco más al oriente, hasta el norte de la región de Samaria en lo que hoy es Israel para encontrarse con Cesárea Marítima y, sobre todo, con los restos del puerto de Sebastos: el que, con sus 100.000 m2, fue durante siglos el mayor puerto artificial construido en mar abierto.

Allí, pero también en las decenas de puertos, monumentos y obras civiles que aún persisten en torno al Mediterráneo, es imposible preguntarse qué hemos hecho mal. Sobre todo, porque estamos hartos de ver estructuras de hormigón agrietadas, comprometidas o completamente desmoronadas a las pocas décadas de ser construidos, ¿cómo es posible que Roma fuera capaz de levantar esos prodigios de hormigón? Es más, ¿cómo es que han llegado hasta nosotros?

El mito del hormigón romano


Caesarea Concrete BathPuerto de Sebastos, Cesárea Marítima


Aún hoy, los números del puerto de Sebastos resultan impresionantes. Para construir los dos espolones que conforman el puerto, Herodes (sí, ese Herodes) necesitó emplear 44 barcos y reunir 12.000 m3 de kukar (arena marina litificada) para usarlo como relleno, 12.000 de cal y 24.000 de puzolanas, un tipo de ceniza volcánica. Y todo ello casi a ciegas: no existían precedentes de empleo de hormigón bajo el agua a esa escala técnica, económica y logística.

Roma era mucha Roma. Y, por eso mismo, es lógico que estas estructuras cimentaran el mito del cemento romano. Sobre todo, porque con la caída del Imperio el hormigón desapareció de la construcción civil y se extendió la idea de que la receta secreta había caído con la ciudad eterna. El mito no hizo sino crecer. Sin embargo, en la misma lista de la compra del rey Herodes está buena parte de la explicación.

Hace unos meses hablábamos con Manuel F. Herrador, profesor de Hormigón Estructural de la Escuela de Caminos de la Universidad da Coruña y nos explicaba que, pese a la extendido idea de que los hormigones romanos son un gran misterio, lo cierto es que conocemos perfectamente cómo funcionaban. Puzolana viene de la ciudad de Pozzuoli, cerca de Nápoles. Allí se extrae una ceniza volcánica similar a la piedra pómez y con un color que oscila entre el marrón amarillento y gris. Un material de altísima calidad que permite fabricar hormigón.

Esa es la clave de bóveda del hormigón romano. Vitruvio, en el año 25 a. C. ya dejó explicado todo el proceso en su tratado De architectura y no es, precisamente, un conocimiento que se perdiera del todo. Lo que ocurre es que durante el Imperio se podían mover 24.000 m3 de ceniza para construir un puerto; pero en los años posteriores eso se volvió mucho más complicado. Los arquitectos e ingenieros sabían cómo hacer hormigón: sencillamente no tenían con qué hacerlo.

No es que solo haya cenizas volcánicas (o materiales que permitan la construcción de hormigones) a los pies del Vesubio. El mismo Vitruvio recomienda una arena color marrón rojizo de la propia Roma. El problema es que la búsqueda, extracción y procesamiento de estos materiales requiere una estructura organizativa y técnica considerable. Y, por supuesto, un mercado en el que venderlas (y alguien con los recursos necesarios para plantearse edificios y obras de ingeniería de ese calibre). Todo eso es lo que cayó con el Imperio Romano.

Ingenio y suerte


Ingenio y suerteFederico Di Dio Photography Q4g0q Evveg UnsplashFederico Di Dio


La falta de materias primas y organizaciones políticas con suficientes recursos como para embarcarse en obras civiles de ese tamaño pueden explicar por qué se dejaron de hacer grandes estructuras de hormigón. Pero no por qué es tan bueno si lo comparamos con los hormigones modernos. ¿Por qué esas estructuras han aguantado tanto y las nuestras se desmoronan a los pocos años?

La respuesta a esto está en el "sesgo del superviviente". La idea de la calidad del hormigón romano viene de nuestro contacto con las mejores estructuras que hicieron, las que mejor se han conservado. Por ser claros: buena parte de todo lo que construyeron los romanos ha desaparecido durante los últimos 2.000 años. El Panteón ha sido uno de los pocos edificios clásicos que ha perdurado hasta nuestros días en perfectas condiciones porque el emperador bizantino Focas se lo donó al papa Bonifacio IV en el año 608 y este lo transformó en la iglesia de Santa María de los Mártires.

Evidentemente, el edificio es un maravilla. El gran terremoto de 1349 que dañó severamente la estructura del Coliseo, podía haber destrozado también el Panteón y no lo hizo. Pero, precisamente, no parece que tenga sentido hablar del hormigón romano en sentido genérico; sino del hormigón romano que sobrevivió.

En los últimos años, muchos grupos de investigación han examinado distintos hormigones repartidos por todo el mediterráneo y han descubierto que su supervivencia se debe, en parte, a la suerte. Hace unos años, los investigadores del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley de EEUU analizaron varias muestras de hormigón del golfo de Nápoles. Así descubrieron que la mezcla que se usó en esas estructuras en contacto con el agua marina generó "tobermorita aluminosa", un mineral que fortaleció la piedra.

De la misma manera, hace unos días, un análisis del Mausoleo de Cecilia Metela, en la vía Apia, mostraba que se usó leucita rica en potasio. Eso también reforzó la estructura. Lo interesante de todo esto es que es algo que no podían saber los constructores: por eso hablo de suerte. Suerte para los edificios y suerte también para nosotros porque todas esos edificios han sido laboratorios vivos que hoy nos van a enseñar a construir mejor y de forma más sostenible.

Xataka
Autor
Xataka

Publicación de noticias sobre gadgets y tecnología. Últimas tecnologías en electrónica de consumo y novedades tecnológicas en móviles, tablets, informática...


2021-10-14
Changing Markets denuncia la «falsa solución» de reciclar botellas de plástico para confeccionar ropa

La organización tacha de lavado verde el uso de fibras procedentes de botellas de PET para fabricar prendas y ofrece cinco razones para rechazar esta práctica, cada vez más habitual entre las grandes marcas.

2021-10-13
Buscan que Bayer pague $200 millones a cada enfermo de cáncer en Chile que se expuso a herbicida

Desde la compra en 2018 de Monsanto, Bayer afronta una serie de procesos en el mundo debido al Roundup, clasificado como "posiblemente cancerígeno". Hoy, una organización de consumidores en Chile pide que se indague casos de afectados a nivel local; y que se les compense por el daño.

2021-10-13
Modelo matemático estima emisiones contaminantes de vehículos de carga

La cantidad de contaminantes emitidos por tractocamiones en las vías del país no solo depende del vehículo, sino también de las características geométricas de las carreteras, la distancia recorrida, los viajes realizados y la velocidad, además del tipo de carretera según la pendiente longitudinal y la curvatura horizontal.

2021-10-12
Hoja de bambú, con alto potencial para producir cemento

La ceniza de hoja de guadua (una especie de bambú leñoso) tiene una naturaleza muy valorada en la producción de cementos de activación alcalina, con la posibilidad de usarla como adición mineral en cementos Portland –los más comerciales– o como materia prima en la producción de cementantes alternativos con un menor impacto ambiental.

2021-10-08
TotalEnergies duplica su capacidad de reciclaje mecánico de residuos plásticos

La nueva instalación de la compañía en Normandía producirá casi 45.000 toneladas anuales de polipropileno reciclado.

2021-10-08
Expertos en fusión nuclear perfilan en la 46 Reunión Anual de la Sociedad Nuclear Española (SNE) en Granada el futuro de esta energía

El proyecto IFMIF-DONES ha sido calificado como “alta prioridad” para el programa de fusión europea y ha sido reconocido “como una instalación de interés estratégico para Europa”. Así lo afirmó hoy Carlos Alejaldre, director general del CIEMAT, en la sesión plenaria “Proyecto DONES, otro Sol para Granada” que ha tenido lugar en la 46 Reunión Anual de la Sociedad Nuclear Española (SNE) que se celebra en Granada. Alejaldre explicó que en la actualidad el ITER es “nuestro flagship”, y añadió que el IFMIF-DONES “es una instalación esencial para el desarrollo de la fusión como fuente de energía”.