logo móvil
Contáctanos
Portada

Imagen / Algunos de estos microorganismos no solo sobreviven, sino que influyen activamente en el ambiente al transformarse en catalizadores del ciclo del carbono. © Graham Beards.

2025-10-20

El despertar del hielo antiguo: microbios del permafrost y los riesgos del deshielo global


En las regiones polares y subárticas del planeta, vastas extensiones de suelo permanecen congeladas de forma permanente desde hace miles de años. Este suelo helado, conocido como permafrost, constituye una de las reservas más antiguas de materia orgánica y microorganismos del planeta. Se encuentra principalmente en Siberia, Alaska, Canadá y el Ártico, y ocupa cerca del 25 % de la superficie terrestre del hemisferio norte. Su capa superior puede descongelarse estacionalmente, pero en las profundidades —a veces hasta varios cientos de metros— las temperaturas permanecen por debajo de cero de manera continua.

El permafrost no es simplemente hielo: es una mezcla compleja de sedimentos, rocas, restos vegetales y animales, y millones de microorganismos atrapados en estado de latencia. En muchos casos, esos microbios quedaron congelados hace decenas de miles de años, cuando los mamuts aún caminaban sobre la tundra. En este sentido, el permafrost actúa como una cápsula del tiempo biológica que conserva ADN, virus, bacterias y hongos de eras pasadas. Su estudio ofrece una ventana única al pasado climático y ecológico de la Tierra, pero también plantea preguntas sobre los riesgos que implica su deshielo acelerado.

En las últimas décadas, el calentamiento global ha provocado un incremento sostenido de la temperatura en las regiones árticas, donde el permafrost se descongela a un ritmo sin precedentes. Este proceso libera no solo grandes cantidades de dióxido de carbono y metano —gases de efecto invernadero atrapados durante milenios—, sino también microorganismos que habían permanecido inactivos bajo el hielo. Algunos de estos microbios, tras ser reanimados en condiciones de laboratorio, han demostrado estar no solo vivos, sino activos y capaces de reproducirse. Este hallazgo ha transformado la visión científica sobre los límites de la vida y ha abierto un debate sobre sus implicaciones ecológicas y sanitarias.

Los descubrimientos: vida que resurge tras 40.000 años

El fenómeno de la reactivación de microbios del permafrost comenzó a atraer atención mundial tras los experimentos realizados en Siberia y Alaska, donde científicos lograron revivir bacterias que habían permanecido congeladas durante aproximadamente 40.000 años. En condiciones controladas, estas bacterias recuperaron funciones metabólicas básicas y comenzaron a reproducirse, como si el tiempo bajo el hielo no hubiese transcurrido.

Entre los hallazgos más notables se encuentran microorganismos pertenecientes a géneros como Bacillus y Arthrobacter, reconocidos por su capacidad de formar esporas altamente resistentes a las bajas temperaturas y a la radiación. Estas estructuras de supervivencia les permitieron soportar milenios en un entorno carente de luz, oxígeno y nutrientes. En el momento en que se les proporcionó humedad y temperatura adecuada, sus mecanismos genéticos se reactivaron, iniciando procesos de respiración y división celular. Este tipo de resistencia no solo desafía la comprensión de los límites de la vida terrestre, sino que también orienta investigaciones en astrobiología, pues sugiere que organismos similares podrían sobrevivir en ambientes extremos como Marte o las lunas heladas del sistema solar.

En otros experimentos recientes, los investigadores también identificaron virus que habían permanecido inactivos durante decenas de milenios y que, una vez descongelados, fueron capaces de infectar amebas modernas. Aunque estos virus no representan una amenaza directa para los humanos, su reactivación demuestra que el material genético del pasado puede conservarse funcional por lapsos de tiempo extraordinariamente largos. Los científicos han comenzado a referirse a este tipo de agentes como “virus zombis”, una expresión que, aunque sensacionalista, ilustra la inquietud sobre lo desconocido que se libera del hielo.

Los estudios más recientes revelan que algunos de estos microorganismos no solo sobreviven, sino que influyen activamente en el ambiente al transformarse en catalizadores del ciclo del carbono. Al entrar en contacto con la materia orgánica congelada —raíces, restos animales y vegetales antiguos—, los microbios la degradan, liberando gases de efecto invernadero. Así, el deshielo no solo libera carbono atrapado físicamente, sino que reactiva una maquinaria biológica capaz de acelerar el cambio climático. Este “efecto retroalimentado” es motivo de preocupación científica, pues podría intensificar el calentamiento global de manera difícil de controlar.

Consecuencias y dilemas de un deshielo biológico

El resurgimiento de microbios del permafrost plantea consecuencias ambientales, científicas y éticas que van mucho más allá de la curiosidad por la vida antigua. Desde el punto de vista ecológico, la principal preocupación radica en el papel que estos microorganismos juegan en la liberación de gases de efecto invernadero. Al activarse, degradan materia orgánica y generan dióxido de carbono, metano y óxido nitroso, contribuyendo así al aumento de la temperatura global. Se estima que el permafrost contiene cerca del doble del carbono presente actualmente en la atmósfera. Si una fracción significativa de ese material es procesada por microbios activos, el impacto climático podría ser considerable.

Otra dimensión del problema es sanitaria. Aunque hasta ahora no se han identificado bacterias o virus del permafrost capaces de infectar a humanos, la posibilidad no puede descartarse. El hielo ártico conserva rastros de enfermedades que afectaron a animales y personas hace miles de años, como ántrax o viruela, y su descongelamiento podría liberar patógenos desconocidos. Las autoridades científicas internacionales han advertido que el monitoreo del permafrost debe convertirse en una prioridad global, tanto para prevenir emergencias sanitarias como para comprender las nuevas dinámicas ecológicas que se derivan del calentamiento polar.

A nivel científico, estos descubrimientos amplían la frontera del conocimiento sobre la resiliencia de la vida. La capacidad de ciertos microorganismos para permanecer viables durante decenas de milenios plantea preguntas fundamentales sobre la evolución, la adaptación y los mecanismos de reparación genética. Comprender cómo estos microbios conservaron su integridad molecular podría tener aplicaciones en biotecnología, medicina e incluso en la conservación de material genético a largo plazo. Sin embargo, los investigadores insisten en que el manejo de estos organismos debe hacerse con extrema precaución, bajo estrictos protocolos de bioseguridad, para evitar riesgos potenciales.

En el permafrost se conservan diversos tipos de microorganismos que pueden revivir por el calentamiento global. © 148LENIN.

Más allá de los riesgos biológicos, la reactivación de microbios del permafrost simboliza una advertencia más amplia sobre la interacción entre cambio climático y sistemas naturales. Cada capa de hielo que se derrite revela no solo datos del pasado, sino también las consecuencias del presente. El deshielo no es un proceso aislado: afecta a los ecosistemas árticos, altera el equilibrio térmico del planeta y amenaza infraestructuras humanas en regiones polares. El hecho de que el deshielo también libere vida microscópica antigua agrega una dimensión inesperada a la crisis ambiental global.

En este contexto, las perspectivas futuras dependen de la capacidad de la comunidad científica y política para actuar coordinadamente. Se requieren programas de vigilancia microbiológica en zonas de deshielo, sistemas de detección temprana de patógenos y políticas de mitigación climática más ambiciosas. Asimismo, la divulgación científica cumple un papel fundamental: informar sobre estos fenómenos no para generar alarma, sino para promover una comprensión integral de las conexiones entre clima, biodiversidad y salud planetaria.

El despertar de microbios del permafrost constituye, en última instancia, un recordatorio de que la vida posee una capacidad de persistencia que supera la escala temporal humana. Pero también evidencia la fragilidad del equilibrio climático que ha permitido nuestra existencia. Lo que emerge del hielo no es solo una forma de vida antigua, sino un mensaje sobre las consecuencias del calentamiento global y la responsabilidad colectiva frente al planeta. Cada microbio que despierta de su largo sueño glacial nos confronta con una paradoja: el pasado que vuelve a la vida puede influir decisivamente en el futuro de la Tierra.

Para saber más…

Si desea ampliar sus conocimientos sobre temas relacionados, en Virtualpro puede consultar las infografías Cambio climático e Impacto del cambio climático y soluciones tecnológicas.


Referencias

148LENIN. Bacteria collage.jpg. [Imagen]. Wikimedia Commons.
https://commons.wikimedia.org/w/index.php?title=File:Bacteria_collage.jpg&oldid=1097915994

Badillo, R. (2025, 11 de octubre). Reaniman microbios atrapados en el hielo durante 40.000 años y lo primero que hacen es reproducirse. Deutsche Welle.
https://www.dw.com/es/reactivan-microbios-del-permafrost-que-tienen-40000-a%C3%B1os/a-74281941

Beards, G. (2025). File:Bacillus subtilis 2.jpg. [Imagen]. Wikimedia Commons.
https://commons.wikimedia.org/w/index.php?title=File:Bacillus_subtilis_2.jpg&oldid=1048202432

Caro, T. A., McFarlin, J. M., Maloney, … y Kopf, S. H. (2025). Microbial Resuscitation and Growth Rates in Deep Permafrost: Lipid Stable Isotope Probing Results From the Permafrost Research Tunnel in Fox, Alaska. Journal of Geophysical Research: Biogeosciences, 130(9).
https://doi.org/10.1029/2025JG008759

Pérez, C. (2025, 14 de octubre). Microbios congelados durante 40.000 años han vuelto a la vida… y ya están liberando gases que podrían acelerar el calentamiento global. Muy Interesante.
https://www.muyinteresante.com/ciencia/reaniman-microbios-permafrost-40000-anos.html


Felipe Chavarro
Copy editor
Virtualpro
[email protected]

Autor
Imagen Revista Virtualpro

Revista Virtualpro

Publicación virtual académico-científica, indexada a nivel Latinoamérica. Presenta la información de una forma innovadora a través de documentos hipertexto, multimedia e interactivos que complementan el proceso de enseñanza-aprendizaje en diferentes programas académicos relacionados con procesos industriales. Cuenta con un comité editorial y científico internacional ad honorem presente en diferentes países de Latinoamérica.

Noticias más leídas

Temas Virtualpro