
Imagen / Dos vaquitas marinas, una especie de marsopa en peligro crítico de extinción endémica de la parte norte del Golfo de California. © Paula Olson.
2025-10-06
El lenguaje oculto del mar: el monitoreo acústico de la vaquita marina
La vaquita marina (Phocoena sinus) es uno de los mamíferos marinos más enigmáticos y, al mismo tiempo, más amenazados del planeta. Se trata de una especie de marsopa que habita exclusivamente en el extremo norte del Golfo de California, en México, lo que la convierte en un caso de endemismo de altísimo valor ecológico. Con una longitud que no suele superar el metro y medio y un peso aproximado de 50 kilogramos, la vaquita es el cetáceo más pequeño del mundo. Su fisonomía delicada, marcada por anillos oscuros alrededor de los ojos y una línea que va de la boca hasta las aletas pectorales, la hace fácilmente reconocible dentro de la familia de las marsopas.
Sin embargo, su singularidad no la ha protegido de las amenazas humanas. La población de vaquitas se ha desplomado drásticamente en las últimas décadas, principalmente por la pesca incidental en redes agalleras destinadas a capturar otra especie igualmente valiosa: la totoaba. Este pez, buscado por el alto precio de su vejiga natatoria en mercados internacionales, ha generado una presión pesquera que arrastra a la vaquita hacia la extinción. Se estima que hoy en día sobreviven apenas unas decenas de ejemplares, lo que convierte a la especie en uno de los cetáceos más escasos del mundo.
Su carácter esquivo y la dificultad para avistarla en la superficie del mar han hecho que la investigación de esta especie requiera métodos innovadores. Aquí es donde la ciencia ha recurrido a una herramienta poderosa: el monitoreo acústico. Lejos de depender únicamente de la observación directa, los investigadores han aprendido a “escuchar” a la vaquita a través de los sonidos que emite bajo el agua. En un escenario donde cada individuo cuenta, la bioacústica se ha convertido en una aliada crucial para rastrear, entender y, sobre todo, proteger a este pequeño cetáceo.
El lenguaje de la vaquita marina: comunicación y ecolocación
Las vaquitas marinas, al igual que otros odontocetos, dependen en gran medida del sonido para interactuar con su entorno. Su mundo está dominado por señales acústicas que cumplen dos funciones fundamentales: la comunicación con otros individuos y la ecolocación, un sistema biológico de sonar que les permite orientarse, detectar obstáculos y localizar presas en un medio donde la visión es limitada.
A diferencia de los delfines, conocidos por su amplio repertorio de silbidos y clics (pulsos ultrasónicos breves emitidos por los cetáceos para ecolocalizar, comunicarse y orientarse) de frecuencias medias, las vaquitas emiten sonidos sumamente discretos y especializados. Su vocalización principal consiste en clics ultrasónicos que alcanzan frecuencias cercanas a los 140 kilohertz, muy por encima del rango auditivo humano. Esta característica hace que sus señales pasen desapercibidas para depredadores y para la mayoría de la fauna marina, pero que resulten perfectamente adaptadas a su entorno en las aguas turbias del Golfo de California.
Estos clics cortos y direccionales no solo sirven para localizar peces y calamares —su principal fuente de alimento—, sino que también juegan un papel en la interacción social. Aunque no poseen el repertorio complejo de cantos que presentan las ballenas jorobadas o los silbidos de los delfines, se ha observado que las vaquitas coordinan actividades mediante la emisión de patrones acústicos. Esta forma de comunicación discreta parece ser una estrategia adaptativa que les permite convivir en grupos pequeños sin delatarse a posibles amenazas.
La naturaleza ultrasónica de sus vocalizaciones también ha representado un desafío para los científicos. Se requieren hidrófonos y grabadoras altamente sensibles capaces de detectar frecuencias que no son captadas por los equipos convencionales. A través de estos instrumentos, instalados en el fondo marino, los investigadores han logrado identificar y diferenciar los clics de la vaquita de los sonidos producidos por otras especies del Golfo. Este avance tecnológico ha permitido, por primera vez, tener un registro continuo de su presencia en áreas específicas, incluso cuando los ejemplares no son avistados en la superficie.
El monitoreo acústico, por tanto, no solo revela aspectos fascinantes de la biología de la vaquita, sino que constituye la herramienta más efectiva para estimar cuántos individuos quedan en libertad y en qué zonas del mar se concentran. Gracias a esta ventana sonora, la ciencia ha podido seguir rastros invisibles que de otra manera serían imposibles de obtener en una especie tan rara y elusiva.
Escuchar para conservar: la importancia del monitoreo acústico
El desplome poblacional de la vaquita marina ha encendido las alarmas de la comunidad científica y de organismos de conservación internacionales. En este contexto, el monitoreo acústico se ha convertido en un pilar para diseñar estrategias de protección efectivas. Su importancia puede entenderse en varios niveles.
En primer lugar, el registro de sonidos permite estimar de manera más precisa la abundancia poblacional. Dado que los avistamientos son escasos y difíciles de obtener, los investigadores utilizan los clics como un indicador indirecto de la presencia de vaquitas. Cada detección acústica ayuda a construir mapas de distribución que revelan cuáles son las áreas críticas donde la especie se concentra. Esto ha resultado fundamental para establecer zonas de protección y restricciones pesqueras, especialmente en el polígono conocido como “área de tolerancia cero” en el Alto Golfo de California.
En segundo lugar, el monitoreo acústico es una herramienta para evaluar la efectividad de las medidas de conservación. Si las grabaciones muestran un incremento en la detección de clics en ciertas áreas, puede interpretarse como un signo positivo de que las vaquitas siguen utilizando esas zonas, a pesar de las presiones humanas. Por el contrario, la ausencia de señales acústicas puede indicar que los individuos han abandonado un área debido a perturbaciones, lo que alerta sobre la necesidad de reforzar la vigilancia o modificar las políticas de manejo.
Otro aspecto crucial es que el monitoreo acústico ha servido para mantener la esperanza científica y social en torno a la vaquita. Durante años se temió que la especie hubiera desaparecido por completo, pero los registros de sus sonidos demostraron lo contrario. Cada clic captado por los hidrófonos es una prueba de vida, una confirmación de que aún quedan individuos resistiendo en el mar. Este tipo de evidencia ha sido clave para movilizar esfuerzos internacionales, asegurar financiamiento para proyectos de conservación y mantener activa la conciencia pública sobre la urgencia de salvar a la vaquita.
Además, el uso de técnicas acústicas no se limita al ámbito estrictamente biológico, sino que también se conecta con la educación ambiental y la sensibilización social. Los sonidos de la vaquita, inaudibles para el oído humano, pueden ser transformados en frecuencias audibles y compartidos en campañas de divulgación. Escuchar los ecos sutiles de un cetáceo al borde de la extinción genera un impacto emocional profundo y refuerza la idea de que la biodiversidad marina está amenazada por nuestras actividades.
Por último, estas investigaciones representan un avance tecnológico y científico de gran valor. El desarrollo de equipos capaces de registrar y analizar señales ultrasónicas ha fortalecido la disciplina de la bioacústica y ha abierto nuevas posibilidades para el estudio de otras especies en peligro. Lo aprendido con la vaquita puede aplicarse en la conservación de marsopas, delfines y ballenas en diferentes partes del mundo, demostrando que el conocimiento adquirido trasciende el caso particular.

El futuro de la vaquita marina sigue siendo incierto. Con una población tan reducida, la especie enfrenta riesgos enormes de extinción funcional. Sin embargo, los avances en el monitoreo acústico mantienen abierta una ventana de esperanza. Cada registro sonoro no es solo un dato científico: es una voz que resiste, un recordatorio de que aún queda tiempo para actuar. La conservación de la vaquita no depende únicamente de la ciencia, sino también de la voluntad política, la cooperación internacional y la reducción efectiva de las amenazas pesqueras. Pero sin el conocimiento generado por la bioacústica, estaríamos luchando a ciegas.
La vaquita marina, cetáceo diminuto y casi invisible, ha encontrado en el sonido su mejor defensa y en la ciencia su mejor aliada. Sus clics ultrasónicos, imperceptibles para nosotros, son hoy la clave para seguir su rastro y comprender su realidad en un mar hostil.
El monitoreo acústico no solo ha permitido conocer más sobre su biología y comportamiento, sino que ha proporcionado a la humanidad la información necesaria para diseñar medidas de conservación más efectivas. Escuchar a la vaquita significa reconocer su existencia, su fragilidad y la urgencia de salvarla.
En última instancia, la historia de este pequeño cetáceo nos recuerda que la naturaleza siempre habla, aunque a veces lo haga en frecuencias que no alcanzamos a oír. La responsabilidad de los científicos ha sido traducir esas señales para que el mundo escuche, entienda y actúe.
Referencias
Cárdenas Hinojosa, G. (2020). Evaluación de la afectación de algunas variables físicas y biológicas en el proceso de detección acústica de vaquita (Phocoena sinus). (Tesis de Doctorado en Ciencias en Ciencias de la Vida con orientación en Biología Ambiental). Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada, Baja California.
https://cicese.repositorioinstitucional.mx/jspui/bitstream/1007/3335/1/Tesis%20Gustavo%20C%C3%A1rdenas%20Hinojosa_17%20nov%202020.pdf
Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas y Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad. (2010). Fichas de especies prioritarias. Vaquita (Phocoena sinus).
https://www.biodiversidad.gob.mx/vacios/images/vaquitaMarina.pdf?utm_source
Martins, A. (2025, 25 de septiembre). Los científicos mexicanos que detectan los susurros de la vaquita, el mamífero marino más amenazado del planeta. BBC News Mundo.
https://www.bbc.com/mundo/articles/cr5qe3qevqpo
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https://commons.wikimedia.org/w/index.php?title=File:Vaquita6_Olson_NOAA.jpg&oldid=956700390
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https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/416237/VAQUITA_MARINA-1.pdf?utm_source
Thyssen, M. (2024). Delfinekko.gif. [GIF]. Wikimedia Commons.
https://commons.wikimedia.org/w/index.php?title=File:Delfinekko.gif&oldid=877136457
Felipe Chavarro
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