2026-03-09
En el corazón de Ciudad Bolívar, un bosque en riesgo aún se podría reconectar con el páramo de Sumapaz
Lo que está en juego no es solo un paisaje rural —que en Ciudad Bolívar compone más de 9.000 hectáreas—, sino una zona de transición que permite que el bosque andino y el páramo funcionen como un solo sistema. Cuando esa franja está sana, el suelo actúa como una esponja natural que absorbe la lluvia y la libera lentamente hacia las quebradas; pero si el ganado compacta el suelo con el pisoteo constante, o la minería remueve su capa superficial, deja de retener el agua. Entonces la lluvia desciende con más fuerza, arrastra sedimentos y el territorio pierde su capacidad natural de almacenar y liberar agua gradualmente.
Para entender exactamente dónde se estaba perdiendo esa función del suelo, el investigador Juan Pablo Cifuentes Barón, especialista en Análisis Espacial de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), analizó imágenes satelitales gratuitas e información cartográfica proveniente de bases de datos públicas, insumos que empleó para comparar dos metodologías de priorización de áreas de restauración: un enfoque basado en criterio de expertos y otro sustentado en análisis estadístico espacial, utilizando variables como coberturas de la tierra, usos del suelo, rondas hídricas y áreas protegidas distritales, entre otras.
Luego de evaluar la información en el software geográfico ArcGIS, el especialista encontró que las áreas con mayor potencial de recuperación son aquellas ubicadas junto a fragmentos de bosque altoandino, en laderas con riesgo de erosión y en sectores próximos a rondas hídricas que actualmente presentan coberturas transformadas por actividades agropecuarias.
Dichas áreas se concentran especialmente en las veredas de Pasquilla, Quiba Alta y Quiba Baja, y en los sectores aledaños a Cerro Seco. Restaurarlas no solo permitiría recuperar el suelo, sino también reconectar parches de vegetación, mejorar la infiltración del agua, estabilizar las laderas y recuperar servicios ecosistémicos fundamentales para la región.
En términos prácticos, de las 2.081 hectáreas identificadas, 772 fueron priorizadas para iniciar acciones de restauración, especialmente en potreros degradados colindantes con relictos de bosque. Estas intervenciones permitirían que dichos espacios vuelvan a funcionar como corredores ecológicos mediante la conservación de fragmentos de bosque natural y la siembra de especies nativas. Cada hectárea restaurada amplificaría la conectividad ecológica del sistema que se extiende hacia el páramo de Sumapaz.
Una hoja de ruta
En ese proceso serían fundamentales especies propias del bosque altoandino como el encenillo (Weinmannia tomentosa), que contribuye a recuperar la fertilidad del suelo gracias a su hojarasca; la mano de oso (Oreopanax floribundus), que proporciona sombra y refugio facilitando la regeneración del bosque; y el arrayán andino (Myrcianthes leucoxyla), cuyos frutos alimentan a las aves dispersoras de semillas como mirlas, tangaras y colibríes, las cuales ayudan a acelerar la regeneración natural del ecosistema.
La restauración también favorecería el tránsito de pequeños mamíferos como zarigüeyas, comadrejas y roedores andinos, que no cruzan fácilmente potreros abiertos. Cuando los fragmentos de bosque quedan aislados las poblaciones se separan y pierden diversidad genética, debilitando el ecosistema.
Además el impacto no es solo ambiental. Según el DANE, en 2023 vivían 10.625 personas en la zona rural de Ciudad Bolívar, familias campesinas que dependen de cultivos de papa y hortaliza. Cuando el suelo pierde fertilidad o estabilidad por el sobreuso o la extracción de materiales, la producción agrícola también se ve afectada, impactando la economía y el sustento de los pobladores. Por lo tanto, recuperar estas áreas estratégicas no significa frenar la actividad rural, sino fortalecer las bases ecológicas que la sostienen.
Según el investigador Cifuentes, “no todo el suelo degradado requiere intervención inmediata, pero actuar en las zonas con mayor potencial puede reforzar la franja ecológica que protege al sistema altoandino. En un territorio en donde el agua inicia su recorrido hacia millones de personas, decidir dónde restaurar primero puede marcar la diferencia entre que esta franja se siga fragmentando o recupere su papel como puente ecológico hacia el Sumapaz”.
Autor

Unimedios | Agencia de Noticias UN
La Unidad de Medios de Comunicación – Unimedios, es la unidad de producción y difusión de la información científica, cultural, investigativa, académica, artística y tecnológica generada por la Universidad Nacional de Colombia y dirigida a la comunidad universitaria y a la sociedad en general. Es una dependencia de nivel nacional, adscrita a la Rectoría que articula los medios de comunicación existentes dentro de la Unidad para velar por el buen nombre e imagen de la Institución, promover y agenciar sus logros e integrarla en su diversidad y con la sociedad a través de sus medios, servicios y productos.




