
Imagen / Planta de tratamiento de aguas residuales de Wonga Wetlands, en Albury, Australia. © Fir0002/Flagstaffotos.
2025-10-17
Generación de biogás a partir del tratamiento de aguas residuales
El agua, elemento esencial para la vida y la actividad humana, se ve continuamente afectada por procesos urbanos, industriales y agrícolas que generan grandes volúmenes de aguas residuales. Estas aguas contienen materia orgánica, nutrientes, grasas, microorganismos y contaminantes que deben ser tratados antes de su retorno al medioambiente. El tratamiento de aguas residuales no solo tiene el propósito de sanear el recurso hídrico, sino que también ha evolucionado hacia un modelo de aprovechamiento energético y de economía circular. En este contexto, el biogás surge como un subproducto valioso derivado del manejo de los lodos biológicos en las plantas de tratamiento.
El proceso de tratamiento de aguas residuales se desarrolla en varias etapas. En la fase preliminar, se retiran sólidos grandes y arenas mediante rejillas y sedimentadores. En la fase primaria, se reduce la carga orgánica mediante la sedimentación de sólidos suspendidos. Posteriormente, en la fase secundaria o biológica, los microorganismos desempeñan un papel crucial: transforman la materia orgánica disuelta en biomasa, dióxido de carbono y agua. Este proceso se lleva a cabo en reactores donde se promueve el crecimiento de comunidades bacterianas aeróbicas.
El residuo resultante de esta etapa biológica es el lodo biológico o lodo activado, una mezcla de microorganismos, materia orgánica y sólidos inorgánicos. Tradicionalmente, el manejo de estos lodos representaba un problema ambiental y económico debido a su volumen y su contenido potencialmente contaminante. Sin embargo, en las últimas décadas, los avances tecnológicos han permitido su valorización mediante digestión anaerobia, un proceso que transforma estos desechos en una fuente de energía renovable: el biogás.
El concepto de lodo biológico adquiere así una nueva relevancia. En lugar de considerarse un residuo, se percibe como un recurso energético. Su tratamiento anaerobio no solo reduce el volumen de material que debe disponerse en vertederos, sino que también genera metano, un gas combustible que puede emplearse para producir electricidad, calor o incluso biometano para inyección en redes de gas natural. De este modo, las plantas de tratamiento de aguas residuales se transforman en biofactorías, donde el ciclo del agua se integra con el ciclo energético.
La digestión anaerobia y la producción de biogás
El biogás es el resultado de la degradación biológica de la materia orgánica en ausencia de oxígeno. Su composición típica incluye entre un 50 % y un 70 % de metano (CH₄), dióxido de carbono (CO₂) y pequeñas proporciones de otros gases como sulfuro de hidrógeno y vapor de agua. En las plantas de tratamiento de aguas residuales, la generación de biogás ocurre principalmente en los digestores anaerobios, estructuras cerradas y controladas en las que actúan consorcios de bacterias especializadas.
El proceso de digestión anaerobia se desarrolla en cuatro etapas principales.
- Hidrólisis: las macromoléculas orgánicas, como proteínas y carbohidratos, se descomponen en compuestos más simples.
- Acidogénesis: los productos de la hidrólisis se convierten en ácidos grasos volátiles, alcoholes y gases intermedios.
- Acetogénesis: los ácidos grasos se transforman en ácido acético, hidrógeno y dióxido de carbono.
- Metanogénesis: finalmente, microorganismos metanogénicos convierten el ácido acético y el hidrógeno en metano, generando el biogás.
Este proceso requiere condiciones específicas de temperatura (entre 35 y 55 °C) y pH neutro, que garantizan la estabilidad y eficiencia de las comunidades microbianas. La energía química contenida en la materia orgánica se convierte así en energía gaseosa aprovechable.
El biogás producido puede ser utilizado directamente en calderas para generar calor, empleado en motores de cogeneración para producir electricidad y calor simultáneamente, o purificado a biometano para su uso en redes de gas o vehículos. Además, el material residual del proceso, conocido como digestato, es rico en nutrientes y puede emplearse como abono orgánico, cerrando el ciclo de aprovechamiento de los residuos.
Un aspecto destacado del proceso es su contribución a la sostenibilidad ambiental. La digestión anaerobia reduce las emisiones de gases de efecto invernadero, ya que captura el metano que, de otro modo, se liberaría a la atmósfera desde los lodos en descomposición. Asimismo, disminuye la huella de carbono de las plantas de tratamiento, al permitir que parte de la energía consumida se genere internamente mediante el uso del biogás producido.
Este modelo de autogeneración energética convierte a las plantas de tratamiento en instalaciones autosuficientes e, incluso, en suministradoras de energía limpia. En varios países se han implementado sistemas avanzados de control y purificación del biogás para garantizar su aprovechamiento seguro y eficiente, reforzando su papel dentro de la matriz energética renovable.
Ejemplos y beneficios ambientales del aprovechamiento del biogás
La valorización del biogás a partir del tratamiento de aguas residuales ya se aplica con éxito en múltiples regiones, donde se evidencia su potencial tanto energético como ambiental. Uno de los ejemplos más representativos en América Latina es la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales Salitre, en Bogotá. Esta instalación implementó un sistema de digestión anaerobia que transforma los lodos generados durante el proceso de depuración en biogás. El gas se utiliza para alimentar motogeneradores que producen electricidad y calor, reduciendo significativamente el consumo energético de la planta. Además, el aprovechamiento del biogás evita la liberación de aproximadamente 30.000 toneladas de dióxido de carbono al año, contribuyendo a los objetivos climáticos nacionales.
Otro caso destacado se encuentra en la planta de tratamiento de Aguas Andinas, en Santiago de Chile, una de las primeras en Sudamérica en alcanzar la autosuficiencia energética. Allí, los lodos provenientes de la depuración urbana se someten a digestión anaerobia, generando biogás que se utiliza para operar la misma planta y para abastecer a la red eléctrica local. Este modelo demuestra que el tratamiento de aguas residuales puede ser no solo un proceso de saneamiento, sino también una fuente estable de energía renovable.
Los beneficios ambientales de este sistema son múltiples. En primer lugar, contribuye a la mitigación del cambio climático, al capturar y utilizar el metano —gas con un potencial de calentamiento global mucho mayor que el dióxido de carbono—, reduciendo así las emisiones de la planta. En segundo lugar, disminuye la dependencia de combustibles fósiles y promueve la transición energética hacia fuentes renovables. Además, el proceso de digestión estabiliza los lodos, eliminando patógenos y olores, y generando un residuo más seguro y fácil de manejar.

Desde un punto de vista económico, la producción de biogás permite a las plantas reducir costos operativos al generar su propia energía y, en algunos casos, vender el excedente. A nivel social, este tipo de proyectos impulsa la innovación tecnológica y la creación de empleos en el ámbito de las energías limpias. Finalmente, el uso de biogás en el tratamiento de aguas residuales encarna la lógica de la economía circular, en la que los residuos se transforman en recursos valiosos, cerrando ciclos y minimizando impactos.
El futuro del biogás derivado de aguas residuales se orienta hacia la optimización de los procesos de digestión mediante el uso de sensores inteligentes, control automático y codigestión con otros residuos orgánicos. Estas innovaciones podrían aumentar el rendimiento energético y mejorar la gestión de los subproductos. De esta manera, el agua —tradicionalmente vista como un medio de transporte de desechos— se convierte en el punto de partida para la generación de energía limpia y sostenible.
La generación de biogás a partir del tratamiento de aguas residuales constituye un ejemplo claro de cómo la ingeniería ambiental y la biotecnología pueden integrarse para crear soluciones sostenibles. A través de la digestión anaerobia de los lodos biológicos, es posible convertir un problema ambiental en una fuente de energía renovable que contribuye a la autosuficiencia de las plantas, la reducción de emisiones y el fortalecimiento de la economía circular.
Más allá de su valor energético, este proceso refleja una transformación en la concepción de los sistemas de saneamiento: de simples infraestructuras de tratamiento, han pasado a ser centros de recuperación de recursos y de generación de valor ambiental. Así, el biogás no solo ilumina las instalaciones que lo producen, sino que también ilumina el camino hacia un modelo de desarrollo más limpio, eficiente y resiliente frente a los retos ambientales del siglo XXI.
Para saber más…
Si desea ampliar sus conocimientos sobre temas relacionados, en Virtualpro puede consultar las infografías Tratamiento avanzado del agua residual y potable, Fundamentos del tratamiento de aguas residuales, Tratamiento secundario de aguas residuales por medio de lodos activados y Planta de tratamiento de aguas residuales (PTAR).
Referencias
Cabrales Tello, C. C: (2019). Aprovechamiento del biogás proveniente de plantas de tratamiento de aguas residuales –PTAR, como fuente de energía alternativa. (Tesis de grado). UNAD.
https://repository.unad.edu.co/bitstream/handle/10596/28256/91352100.pdf?sequence=1&isAllowed=y
Fir0002/Flagstaffotos. (2023). Wonga wetlands sewage plant.jpg. [Imagen] Wikimedia Commons. https://commons.wikimedia.org/w/index.php?title=File:Wonga_wetlands_sewage_plant.jpg&oldid=808567363.
Hernández, C., Díaz Jiménez, L. y Bueno García, J. (2018). Potencial de producción de biogás a partir de aguas residuales de rastro. Interciencia: Revista de Ciencia y Tecnología de América, 43(8), 558-565.
Pulgarín Muñoz, C. E., Saldarriaga Molina, J. C., y Correa Ochoa, M. A. (2022). Análisis y perspectivas del tratamiento anaerobio y el aprovechamiento de lodos biológicos en América Latina. Revista EIA, 19(38), 1-25. https://doi.org/10.24050/reia.v19i38.1516
Valebe. (2025). Biofactoría Gran Santiago.jpg. [Imagen]. Wikimedia Commons.
https://commons.wikimedia.org/w/index.php?title=File:Biofactor%C3%ADa_Gran_Santiago.jpg&oldid=1087048371
Felipe Chavarro
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