¿Pueden los carbones derivados de la biomasa servir como una alternativa viable a los fertilizantes inorgánicos comerciales?
Autores: Mohammadi, Pouya; Dang, Chau Huyen; Román, Silvia; Duman, Gozde; Cengiz Akdeniz, Ramazan; Kömekçi, Fırat; Nik Ghazali, Nik Nazri; De Tender, Caroline; Kulli, Beatrice
Idioma: Inglés
Editor: Vijai Kumar Gupta
Año: 2025
Acceso abierto
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Consultas: 16
Citaciones: Biofuel Research Journal Vol. 12 Núm. 1
La creciente dependencia de los fertilizantes inorgánicos comerciales ha generado importantes preocupaciones ambientales y económicas, incluidas la degradación del suelo, la lixiviación de nutrientes, la contaminación del agua y las emisiones de gases de efecto invernadero. Esta revisión evalúa críticamente los carbones derivados de biomasa producidos mediante procesos termoquímicos, es decir, pirólisis, gasificación y carbonización hidrotermal, como posibles alternativas a los fertilizantes sintéticos. Entre los tres carbones derivados de biomasa, el biocarbón destaca como la opción más viable para la enmienda de suelos debido a su alta estabilidad, capacidad de retención de nutrientes y beneficios de secuestro de carbono a largo plazo. El carbón de gasificación, a pesar de su alta porosidad y capacidad de adsorción, a menudo carece de nutrientes biodisponibles, mientras que el hidrocarbón, aunque rico en compuestos orgánicos, presenta desafíos relacionados con la estabilidad y la fitotoxicidad. Se ha demostrado que la aplicación de biocarbón reduce significativamente las emisiones de N₂O, mejora la retención de agua en el suelo y mitiga la escorrentía de nutrientes, ofreciendo ventajas ambientales claras frente a los fertilizantes convencionales. Además, el biocarbón ha pasado de ser una enmienda experimental a un producto comercialmente disponible con adopción creciente en la agricultura mundial, lo que refuerza aún más su viabilidad práctica. Sin embargo, la implementación a gran escala todavía enfrenta limitaciones económicas y logísticas, incluidas los altos costos de producción, las ineficiencias de transporte y las incertidumbres regulatorias. Abordar estos desafíos mediante incentivos de políticas, como subsidios y créditos de carbono, puede mejorar la viabilidad económica de la producción y aplicación de biocarbón. A partir de estos hallazgos, esta revisión se centra en el biocarbón como la alternativa más práctica y sostenible a los fertilizantes inorgánicos comerciales.
La creciente dependencia de los fertilizantes inorgánicos comerciales ha generado importantes preocupaciones ambientales y económicas, incluidas la degradación del suelo, la lixiviación de nutrientes, la contaminación del agua y las emisiones de gases de efecto invernadero. Esta revisión evalúa críticamente los carbones derivados de biomasa producidos mediante procesos termoquímicos, es decir, pirólisis, gasificación y carbonización hidrotermal, como posibles alternativas a los fertilizantes sintéticos. Entre los tres carbones derivados de biomasa, el biocarbón destaca como la opción más viable para la enmienda de suelos debido a su alta estabilidad, capacidad de retención de nutrientes y beneficios de secuestro de carbono a largo plazo. El carbón de gasificación, a pesar de su alta porosidad y capacidad de adsorción, a menudo carece de nutrientes biodisponibles, mientras que el hidrocarbón, aunque rico en compuestos orgánicos, presenta desafíos relacionados con la estabilidad y la fitotoxicidad. Se ha demostrado que la aplicación de biocarbón reduce significativamente las emisiones de N₂O, mejora la retención de agua en el suelo y mitiga la escorrentía de nutrientes, ofreciendo ventajas ambientales claras frente a los fertilizantes convencionales. Además, el biocarbón ha pasado de ser una enmienda experimental a un producto comercialmente disponible con adopción creciente en la agricultura mundial, lo que refuerza aún más su viabilidad práctica. Sin embargo, la implementación a gran escala todavía enfrenta limitaciones económicas y logísticas, incluidas los altos costos de producción, las ineficiencias de transporte y las incertidumbres regulatorias. Abordar estos desafíos mediante incentivos de políticas, como subsidios y créditos de carbono, puede mejorar la viabilidad económica de la producción y aplicación de biocarbón. A partir de estos hallazgos, esta revisión se centra en el biocarbón como la alternativa más práctica y sostenible a los fertilizantes inorgánicos comerciales.