¿más allá de la digestión: ¿pueden los animales dar forma al paisaje según sus secreciones salivales específicas de especie?
Autores: Cappai, Maria Grazia; Aboling, Sabine; Dall"Aglio, Cecilia
Idioma: Inglés
Editor: MDPI
Año: 2021
Acceso abierto
Artículo científico
Categoría
Ciencias Agrícolas y Biológicas
Licencia
CC BY-SA – Atribución – Compartir Igual
Consultas: 12
Citaciones: Sin citaciones
Varias funciones son reconocidas para la secreción de saliva en diferentes especies animales después de la prensión y masticación del alimento. La mayoría de ellas están relacionadas con el papel específico de la lubricación y ablandamiento del bolo para permitir la percepción del sabor y la deglución fácil. Además, se producen componentes enzimáticos en la saliva, algunos de los cuales están destinados a contribuir a la digestión de diferentes nutrientes (en varios grados según la especie animal) y a ejercer actividad antimicrobiana (lisozima). Además, el poder amortiguador y el virtuoso reciclaje de agua, electrolitos y otros metabolitos son de particular importancia para una digestión adecuada y para aspectos relacionados con la nutrición. Además, la salivación parece estar involucrada en una serie de otras funciones. Estudios recientes sobre la producción y roles salivales señalan a las glándulas salivales como órganos diana de la regulación neuroendocrina en respuesta a muchos estímulos externos provenientes del mundo exterior, para los cuales el alimento sigue representando el principal estímulo externo. Varias especies animales establecen una estrategia adaptativa al entrar en contacto con diferentes alimentos y/o sustancias dietéticas modificando tanto la composición como la cantidad de saliva producida. A la luz de las actualizaciones recientes, esta revisión se centra en los roles funcionales de las secreciones salivales, mostrando la amplia participación de la respuesta salival en varios mecanismos más allá de la función digestiva e influyendo en la selección de alimentos.
Descripción
Varias funciones son reconocidas para la secreción de saliva en diferentes especies animales después de la prensión y masticación del alimento. La mayoría de ellas están relacionadas con el papel específico de la lubricación y ablandamiento del bolo para permitir la percepción del sabor y la deglución fácil. Además, se producen componentes enzimáticos en la saliva, algunos de los cuales están destinados a contribuir a la digestión de diferentes nutrientes (en varios grados según la especie animal) y a ejercer actividad antimicrobiana (lisozima). Además, el poder amortiguador y el virtuoso reciclaje de agua, electrolitos y otros metabolitos son de particular importancia para una digestión adecuada y para aspectos relacionados con la nutrición. Además, la salivación parece estar involucrada en una serie de otras funciones. Estudios recientes sobre la producción y roles salivales señalan a las glándulas salivales como órganos diana de la regulación neuroendocrina en respuesta a muchos estímulos externos provenientes del mundo exterior, para los cuales el alimento sigue representando el principal estímulo externo. Varias especies animales establecen una estrategia adaptativa al entrar en contacto con diferentes alimentos y/o sustancias dietéticas modificando tanto la composición como la cantidad de saliva producida. A la luz de las actualizaciones recientes, esta revisión se centra en los roles funcionales de las secreciones salivales, mostrando la amplia participación de la respuesta salival en varios mecanismos más allá de la función digestiva e influyendo en la selección de alimentos.