Aplicaciones emergentes de CRISPR en ingeniería de patógenos: Un paso hacia la medicina de precisión
Autores: MD, Clasher
Idioma: Inglés
Editor: Nicholas Earl Burgis
Año: 2025
Acceso abierto
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Consultas: 29
Citaciones: Journal of Bioterrorism & Biodefense Vol. 16 Núm. 1
El advenimiento de la tecnología CRISPR-Cas ha transformado significativamente el campo de la ingeniería genética, proporcionando una precisión y eficiencia sin precedentes en la edición de genes. Los sistemas CRISPR-Cas, descubiertos originalmente como mecanismo de defensa bacteriano, se han adaptado para su uso en una amplia gama de organismos, incluidos los seres humanos, las plantas y los patógenos. En los últimos años, las aplicaciones de CRISPR en la ingeniería de patógenos han recibido una atención considerable por su potencial para revolucionar la investigación de enfermedades infecciosas, las intervenciones terapéuticas y la medicina de precisión. La ingeniería de patógenos se refiere a la modificación del material genético de microorganismos nocivos como bacterias, virus y parásitos, a menudo para comprender mejor su biología, mejorar sus propiedades o desarrollar nuevas estrategias para combatirlos. La capacidad de CRISPR para dirigir y alterar con precisión genes específicos en patógenos ofrece oportunidades sin precedentes para abordar retos sanitarios mundiales. Por ejemplo, CRISPR puede utilizarse para modificar genomas bacterianos con el fin de comprender los mecanismos de resistencia a los antimicrobianos, o para alterar genomas víricos con el fin de crear cepas atenuadas para el desarrollo de vacunas [1].
Además de crear tratamientos y vacunas novedosos, CRISPR también es prometedor para la medicina personalizada, ya que permite diseñar terapias adaptadas tanto a la composición genética de los patógenos como a los perfiles individuales de los pacientes. Este enfoque podría ayudar a abordar las limitaciones de los tratamientos convencionales, que a menudo no tienen en cuenta la variabilidad genética. A pesar de su potencial, la ingeniería de patógenos basada en CRISPR plantea importantes problemas, entre ellos cuestiones éticas y riesgos de bioseguridad asociados a las consecuencias imprevistas de la modificación de microorganismos. Este artículo examina las aplicaciones emergentes de la tecnología CRISPR en la ingeniería de patógenos, centrándose en su impacto transformador en la gestión de enfermedades infecciosas, el desarrollo de terapias personalizadas y los retos éticos y normativos que deben abordarse para su implantación generalizada [2].
El advenimiento de la tecnología CRISPR-Cas ha transformado significativamente el campo de la ingeniería genética, proporcionando una precisión y eficiencia sin precedentes en la edición de genes. Los sistemas CRISPR-Cas, descubiertos originalmente como mecanismo de defensa bacteriano, se han adaptado para su uso en una amplia gama de organismos, incluidos los seres humanos, las plantas y los patógenos. En los últimos años, las aplicaciones de CRISPR en la ingeniería de patógenos han recibido una atención considerable por su potencial para revolucionar la investigación de enfermedades infecciosas, las intervenciones terapéuticas y la medicina de precisión. La ingeniería de patógenos se refiere a la modificación del material genético de microorganismos nocivos como bacterias, virus y parásitos, a menudo para comprender mejor su biología, mejorar sus propiedades o desarrollar nuevas estrategias para combatirlos. La capacidad de CRISPR para dirigir y alterar con precisión genes específicos en patógenos ofrece oportunidades sin precedentes para abordar retos sanitarios mundiales. Por ejemplo, CRISPR puede utilizarse para modificar genomas bacterianos con el fin de comprender los mecanismos de resistencia a los antimicrobianos, o para alterar genomas víricos con el fin de crear cepas atenuadas para el desarrollo de vacunas [1].
Además de crear tratamientos y vacunas novedosos, CRISPR también es prometedor para la medicina personalizada, ya que permite diseñar terapias adaptadas tanto a la composición genética de los patógenos como a los perfiles individuales de los pacientes. Este enfoque podría ayudar a abordar las limitaciones de los tratamientos convencionales, que a menudo no tienen en cuenta la variabilidad genética. A pesar de su potencial, la ingeniería de patógenos basada en CRISPR plantea importantes problemas, entre ellos cuestiones éticas y riesgos de bioseguridad asociados a las consecuencias imprevistas de la modificación de microorganismos. Este artículo examina las aplicaciones emergentes de la tecnología CRISPR en la ingeniería de patógenos, centrándose en su impacto transformador en la gestión de enfermedades infecciosas, el desarrollo de terapias personalizadas y los retos éticos y normativos que deben abordarse para su implantación generalizada [2].