Autoevaluación del estilo de conducción y la disposición a compartir información personal
Autores: Pugnetti, Carlo; Elmer, Sandra
Idioma: Inglés
Editor: MDPI
Año: 2020
Acceso abierto
Artículo científico
Categoría
Gestión y administración
Subcategoría
Gestión de recursos
Palabras clave
Disponibilidad
Información conductual
Modelos de precios
Información personal
Aseguradoras
Carteras de riesgo
Licencia
CC BY-SA – Atribución – Compartir Igual
Consultas: 15
Citaciones: Sin citaciones
La disponibilidad de mejor información conductual sobre sus carteras de clientes promete modelos de precios diferentes y más precisos para los aseguradores. Sin embargo, los cambios en los precios siempre están llenos de peligros para los aseguradores, ya que entran en compromisos a largo plazo con información histórica incompleta. Por otro lado, compartir información personal todavía se ve con escepticismo por parte de los consumidores. ¿Qué tipo de información personal están dispuestos a compartir los consumidores con los aseguradores y con qué propósito? ¿Cómo les gustaría ser recompensados por esta apertura? Para los aseguradores, ¿cómo cambiará la transición sus carteras de riesgo? Este documento aborda estas preguntas para el seguro de automóviles, particularmente cómo la autoevaluación del estilo de conducción de uno impacta esta dinámica. En una encuesta a aproximadamente 900 residentes suizos, encontramos que ofrecer una compensación, especialmente descuentos en primas, pero también servicios, mejora significativamente la disposición a compartir información. Una mayor confianza en el seguro aumenta el intercambio de información. Las mujeres y las personas más jóvenes son más propensas a compartir información. Por otro lado, los clientes son menos propensos a revelar a los aseguradores información que no se asocia tradicionalmente con el seguro. La autoevaluación del estilo de conducción también juega un papel significativo. Los estilos de conducción más aversos al riesgo están correlacionados con un mayor intercambio de información. Por el contrario, los estilos de conducción más arriesgados están correlacionados con un menor intercambio. Este resultado es significativo para los aseguradores, ya que los nuevos modelos de precios y servicios basados en datos deberían tender a atraer carteras de clientes menos riesgosas.
Descripción
La disponibilidad de mejor información conductual sobre sus carteras de clientes promete modelos de precios diferentes y más precisos para los aseguradores. Sin embargo, los cambios en los precios siempre están llenos de peligros para los aseguradores, ya que entran en compromisos a largo plazo con información histórica incompleta. Por otro lado, compartir información personal todavía se ve con escepticismo por parte de los consumidores. ¿Qué tipo de información personal están dispuestos a compartir los consumidores con los aseguradores y con qué propósito? ¿Cómo les gustaría ser recompensados por esta apertura? Para los aseguradores, ¿cómo cambiará la transición sus carteras de riesgo? Este documento aborda estas preguntas para el seguro de automóviles, particularmente cómo la autoevaluación del estilo de conducción de uno impacta esta dinámica. En una encuesta a aproximadamente 900 residentes suizos, encontramos que ofrecer una compensación, especialmente descuentos en primas, pero también servicios, mejora significativamente la disposición a compartir información. Una mayor confianza en el seguro aumenta el intercambio de información. Las mujeres y las personas más jóvenes son más propensas a compartir información. Por otro lado, los clientes son menos propensos a revelar a los aseguradores información que no se asocia tradicionalmente con el seguro. La autoevaluación del estilo de conducción también juega un papel significativo. Los estilos de conducción más aversos al riesgo están correlacionados con un mayor intercambio de información. Por el contrario, los estilos de conducción más arriesgados están correlacionados con un menor intercambio. Este resultado es significativo para los aseguradores, ya que los nuevos modelos de precios y servicios basados en datos deberían tender a atraer carteras de clientes menos riesgosas.