¿Cuántas acciones son suficientes para la diversificación de una cartera de acciones? Una revisión de la literatura
Autores: Zaimovic, Azra; Omanovic, Adna; Arnaut-Berilo, Almira
Idioma: Inglés
Editor: MDPI
Año: 2021
Acceso abierto
Artículo científico
Categoría
Gestión y administración
Licencia
CC BY-SA – Atribución – Compartir Igual
Consultas: 9
Citaciones: Sin citaciones
Utilizando bases de datos extensas y completas para seleccionar un subconjunto de artículos de investigación, nuestro objetivo es analizar críticamente estudios empíricos anteriores para identificar ciertos patrones en la determinación del número óptimo de acciones en carteras bien diversificadas en diferentes mercados, y comparar cómo ha cambiado el número óptimo de acciones a lo largo de diferentes períodos y cómo se ha visto afectado por turbulencias del mercado como la Crisis Financiera Global (CFG) y la actual pandemia de COVID-19. Los principales métodos utilizados son el análisis bibliométrico y la revisión sistemática de la literatura. Evaluar el número de activos que conducen a una diversificación óptima no es una tarea fácil, ya que se ve afectada por una gran cantidad de factores diferentes: la forma en que se mide el riesgo sistemático, el universo de inversión (tamaño, clases de activos y características de las clases de activos), las características del inversor, el cambio a lo largo del tiempo de las características de los activos, el modelo adoptado para medir la diversificación (es decir, ponderación igual frente a asignación óptima), la frecuencia de los datos que se están utilizando, junto con el horizonte temporal, las condiciones en el mercado a las que se refiere el estudio, etc. Nuestro artículo proporciona apoyo adicional al hecho de que (1) no existe un número óptimo generalizado de acciones que constituyan una cartera bien diversificada para cualquier mercado, período o inversor. Estudios recientes sugieren además que (2) el tamaño de una cartera bien diversificada es mayor hoy que en el pasado, (3) este número es menor en mercados emergentes en comparación con mercados financieros desarrollados, (4) cuanto mayor es la correlación de las acciones con el mercado, menor es el número de acciones requeridas para una cartera bien diversificada para inversores individuales, y (5) los métodos de aprendizaje automático podrían mejorar potencialmente el proceso de toma de decisiones de inversión. Nuestros resultados podrían ser útiles para inversores privados e institucionales en la construcción y gestión de sus carteras y proporcionar un marco para futuras investigaciones.
Descripción
Utilizando bases de datos extensas y completas para seleccionar un subconjunto de artículos de investigación, nuestro objetivo es analizar críticamente estudios empíricos anteriores para identificar ciertos patrones en la determinación del número óptimo de acciones en carteras bien diversificadas en diferentes mercados, y comparar cómo ha cambiado el número óptimo de acciones a lo largo de diferentes períodos y cómo se ha visto afectado por turbulencias del mercado como la Crisis Financiera Global (CFG) y la actual pandemia de COVID-19. Los principales métodos utilizados son el análisis bibliométrico y la revisión sistemática de la literatura. Evaluar el número de activos que conducen a una diversificación óptima no es una tarea fácil, ya que se ve afectada por una gran cantidad de factores diferentes: la forma en que se mide el riesgo sistemático, el universo de inversión (tamaño, clases de activos y características de las clases de activos), las características del inversor, el cambio a lo largo del tiempo de las características de los activos, el modelo adoptado para medir la diversificación (es decir, ponderación igual frente a asignación óptima), la frecuencia de los datos que se están utilizando, junto con el horizonte temporal, las condiciones en el mercado a las que se refiere el estudio, etc. Nuestro artículo proporciona apoyo adicional al hecho de que (1) no existe un número óptimo generalizado de acciones que constituyan una cartera bien diversificada para cualquier mercado, período o inversor. Estudios recientes sugieren además que (2) el tamaño de una cartera bien diversificada es mayor hoy que en el pasado, (3) este número es menor en mercados emergentes en comparación con mercados financieros desarrollados, (4) cuanto mayor es la correlación de las acciones con el mercado, menor es el número de acciones requeridas para una cartera bien diversificada para inversores individuales, y (5) los métodos de aprendizaje automático podrían mejorar potencialmente el proceso de toma de decisiones de inversión. Nuestros resultados podrían ser útiles para inversores privados e institucionales en la construcción y gestión de sus carteras y proporcionar un marco para futuras investigaciones.