Educación digital para la primera infancia: un compromiso ético, pedagógico e institucional
Autores: Fajardo Nossa, Cristal Mariana
Idioma: Español
Editor: Lugnia S.A.S.
Año: 2026
Acceso abierto
Categoría
Subcategoría
Palabras clave
Consultas: 32
Citaciones: Educación digital en la primera infancia
La educación digital en la primera infancia se ha consolidado como uno de los debates más relevantes de la agenda educativa contemporánea. La presencia cada vez más temprana de las tecnologías digitales en la vida de los niños y niñas plantea interrogantes profundos sobre su impacto en el desarrollo, la calidad de los procesos educativos y la responsabilidad de las instituciones educativas. Este número de la Revista Virtualpro se propone abrir un espacio de reflexión crítica en torno a estos desafíos, reconociendo que la educación digital no es una opción marginal, sino una realidad que exige orientación pedagógica, ética y científica.
Hablar de educación digital en la primera infancia no significa promover una digitalización acrítica de los entornos educativos. Por el contrario, implica asumir que los primeros años de vida constituyen una etapa sensible del desarrollo humano, en la cual el aprendizaje se construye a partir de la interacción, el juego, el lenguaje y la experiencia corporal. En este sentido, la tecnología debe entenderse como un medio complementario al servicio del desarrollo infantil y no como un fin en sí misma. Su incorporación requiere intencionalidad pedagógica, mediación adulta y coherencia con los principios de la educación inicial.
Desde un enfoque institucional, la educación digital interpela a los sistemas educativos, a las políticas públicas y a las comunidades académicas a definir lineamientos claros que orienten su uso responsable. La ausencia de criterios pedagógicos y normativos puede derivar en prácticas desarticuladas, desiguales o incluso perjudiciales para los niños y niñas. Por ello, resulta indispensable fortalecer la formación docente, promover la investigación educativa y fomentar la participación activa de las familias como corresponsables del acompañamiento digital en los entornos escolares y familiares. Desde esta perspectiva, el fortalecimiento de la calidad y la equidad educativa ha impulsado la formulación de políticas públicas orientadas a promover el respeto por los derechos de los niños y las niñas como ciudadanos digitales. En este marco, se reconoce la importancia de contar con orientaciones generales para la educación en tecnología, como las establecidas en la Guía N.° 30 del Ministerio de Educación Nacional (MEN, 2008), las cuales orientan el propósito educativo hacia el desarrollo de competencias tecnológicas, así como del pensamiento crítico y pensamiento computacional.
La educación digital en la primera infancia se ha consolidado como uno de los debates más relevantes de la agenda educativa contemporánea. La presencia cada vez más temprana de las tecnologías digitales en la vida de los niños y niñas plantea interrogantes profundos sobre su impacto en el desarrollo, la calidad de los procesos educativos y la responsabilidad de las instituciones educativas. Este número de la Revista Virtualpro se propone abrir un espacio de reflexión crítica en torno a estos desafíos, reconociendo que la educación digital no es una opción marginal, sino una realidad que exige orientación pedagógica, ética y científica.
Hablar de educación digital en la primera infancia no significa promover una digitalización acrítica de los entornos educativos. Por el contrario, implica asumir que los primeros años de vida constituyen una etapa sensible del desarrollo humano, en la cual el aprendizaje se construye a partir de la interacción, el juego, el lenguaje y la experiencia corporal. En este sentido, la tecnología debe entenderse como un medio complementario al servicio del desarrollo infantil y no como un fin en sí misma. Su incorporación requiere intencionalidad pedagógica, mediación adulta y coherencia con los principios de la educación inicial.
Desde un enfoque institucional, la educación digital interpela a los sistemas educativos, a las políticas públicas y a las comunidades académicas a definir lineamientos claros que orienten su uso responsable. La ausencia de criterios pedagógicos y normativos puede derivar en prácticas desarticuladas, desiguales o incluso perjudiciales para los niños y niñas. Por ello, resulta indispensable fortalecer la formación docente, promover la investigación educativa y fomentar la participación activa de las familias como corresponsables del acompañamiento digital en los entornos escolares y familiares. Desde esta perspectiva, el fortalecimiento de la calidad y la equidad educativa ha impulsado la formulación de políticas públicas orientadas a promover el respeto por los derechos de los niños y las niñas como ciudadanos digitales. En este marco, se reconoce la importancia de contar con orientaciones generales para la educación en tecnología, como las establecidas en la Guía N.° 30 del Ministerio de Educación Nacional (MEN, 2008), las cuales orientan el propósito educativo hacia el desarrollo de competencias tecnológicas, así como del pensamiento crítico y pensamiento computacional.