El uso de hidróxido de vanadio bivalente para la eliminación de la sucralosa de las aguas naturales y residuales de las industrias alimentaria y farmacéutica. Una evaluación teórica
Autores: Tkach, Volodymyr V.; Kushnir, Marta V.; Storoshchuk, Nataliia M.; de Oliveira, Sílvio C.; Luganska, Olga V.; Kopiika, Vira V.; Novosad, Nataliia V.; Lukanova, Svitlana M.; Ivanushko, Yana G.; Ostapchuk, Valentyna G.; Melnychuk, Svitlana P.; Yagodynets, Petro I.; de Paiva Martins, José I. Ferrão; Vaz dos Reis, Lucinda
Idioma: Inglés
Editor: Universidad Nacional de Colombia
Año: 2023
Acceso abierto
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Consultas: 66
Citaciones: Revista Colombiana de Ciencias Químico-Farmacéuticas Vol. 52 Núm. 2
Introducción: la sucralosa es un edulcorante usado con frecuencia en las industrias alimenticia y farmacéutica como corrector de sabor, pero por ser un compuesto cloroorgánico, no es ambientalmente accesible, por lo que el desarrollo de un sistema de su eliminación es realmente actual. Metodología: el sistema de conversión electroquímica de la sucralosa en desoxigalactosacarosas, mediante un proceso electroquímico, asistido por el hidróxido de vanadio bivalente ha sido evaluado teóricamente. El modelo matemático correspondiente ha sido desarrollado y analizado mediante la teoría de estabilidad lineal y análisis de bifurcaciones. Resultados: el hidróxido de vanadio bivalente tiene efecto catalítico para la degradación de la sucralosa y su conversión en compuestos más biológicamente accesibles. La inestabilidad oscilatoria se realiza con menor probabilidad en relación con la declorinación directa. Conclusión: el hidróxido de vanádio puede ser usado para la eliminación catódica de la sucralosa con su conversión en desoxigalactosacarosas con eficacia.
INTRODUCCIÓN
La sucralosa, edulcorante muy utilizado en la Unión Europea, es un derivado triclorosustituido de la galactosacarosa, con mayor poder edulcorante que la sacarina, el aspartamo y el azúcar común. Considerada segura para diabéticos y deportistas, su seguridad general sigue suscitando dudas, sobre todo por su persistencia en el medio ambiente. La sucralosa no es biodegradable y puede acumularse en el medio ambiente, degradándose potencialmente en compuestos tóxicos como dioxinas y tetraclorodibenzofuranos. Los estudios indican que puede pasar a la leche materna y afectar a la microbiota intestinal de los bebés. Además, al tratarse de un compuesto halogenorgánico, su presencia en las aguas residuales y subterráneas exige el desarrollo de métodos eficaces para su eliminación.
Dado el requisito de un potencial anódico alto para los procesos Fenton y análogos [13, 14], estos no serán ambientalmente compatibles con la eliminación de la sucralosa, ya que esto implica la formación de compuestos tóxicos de cloro en los estados de oxidación positivos. Destarte, los procesos catódicos son más aplicables para esto.
Introducción: la sucralosa es un edulcorante usado con frecuencia en las industrias alimenticia y farmacéutica como corrector de sabor, pero por ser un compuesto cloroorgánico, no es ambientalmente accesible, por lo que el desarrollo de un sistema de su eliminación es realmente actual. Metodología: el sistema de conversión electroquímica de la sucralosa en desoxigalactosacarosas, mediante un proceso electroquímico, asistido por el hidróxido de vanadio bivalente ha sido evaluado teóricamente. El modelo matemático correspondiente ha sido desarrollado y analizado mediante la teoría de estabilidad lineal y análisis de bifurcaciones. Resultados: el hidróxido de vanadio bivalente tiene efecto catalítico para la degradación de la sucralosa y su conversión en compuestos más biológicamente accesibles. La inestabilidad oscilatoria se realiza con menor probabilidad en relación con la declorinación directa. Conclusión: el hidróxido de vanádio puede ser usado para la eliminación catódica de la sucralosa con su conversión en desoxigalactosacarosas con eficacia.
INTRODUCCIÓN
La sucralosa, edulcorante muy utilizado en la Unión Europea, es un derivado triclorosustituido de la galactosacarosa, con mayor poder edulcorante que la sacarina, el aspartamo y el azúcar común. Considerada segura para diabéticos y deportistas, su seguridad general sigue suscitando dudas, sobre todo por su persistencia en el medio ambiente. La sucralosa no es biodegradable y puede acumularse en el medio ambiente, degradándose potencialmente en compuestos tóxicos como dioxinas y tetraclorodibenzofuranos. Los estudios indican que puede pasar a la leche materna y afectar a la microbiota intestinal de los bebés. Además, al tratarse de un compuesto halogenorgánico, su presencia en las aguas residuales y subterráneas exige el desarrollo de métodos eficaces para su eliminación.
Dado el requisito de un potencial anódico alto para los procesos Fenton y análogos [13, 14], estos no serán ambientalmente compatibles con la eliminación de la sucralosa, ya que esto implica la formación de compuestos tóxicos de cloro en los estados de oxidación positivos. Destarte, los procesos catódicos son más aplicables para esto.