El impacto de los niveles elevados de pH del suelo en el crecimiento, la fisiología y los metabolitos del arándano
Autores: Devi, Mura Jyostna; Barnaby, Jinyoung; Rohde, Jessica; Wang, Yi; Rodriguez-Bonilla, Lorraine; Zalapa, Juan; Atucha, Amaya; Mupambi, Giverson
Idioma: Inglés
Editor: MDPI
Año: 2025
Acceso abierto
Artículo científico
Categoría
Ciencias Agrícolas y Biológicas
Subcategoría
Botánica
Palabras clave
Disponibilidad de nutrientes
Crecimiento de las plantas
PH del suelo
Cultivo de arándanos
Tamaño de la fruta
Rendimiento
Licencia
CC BY-SA – Atribución – Compartir Igual
Consultas: 3
Citaciones: Sin citaciones
El pH juega un papel crítico en la regulación de la disponibilidad y absorción de nutrientes, influyendo directamente en el crecimiento y la productividad de las plantas. Los arándanos rojos crecen de manera óptima dentro de un rango de pH del suelo de 4.2 a 5.5, pero lograr este rango sigue siendo un desafío, incluso con enmiendas. Este estudio evaluó los efectos de un pH del suelo elevado (7.0 a 7.2) en el cultivo de arándanos rojos e identificó factores que contribuyen a resultados adversos. Se muestrearon tallos, hojas y frutos de plantas cultivadas en suelos con un pH que varía de 4.8 a 7.0. Se analizaron la composición de nutrientes, el tamaño de los frutos, el rendimiento y el contenido de antocianinas. Los altos niveles de pH del suelo resultaron en reducciones significativas en el tamaño de los frutos (25-35%) y el rendimiento (29-56%). Las plantas de arándano rojo cultivadas en condiciones de pH elevado mostraron una disminución significativa (< 0.001) en nitrógeno, fósforo y potasio, y un aumento de calcio y magnesio en el suelo, tallos, hojas y frutos. Además, la fotosíntesis y la fluorescencia de clorofila se redujeron significativamente (< 0.05 a 0.001). Ciertos aminoácidos, carbohidratos y ácidos orgánicos aumentaron significativamente (< 0.05 a 0.0001) en suelos de alto pH, sugiriendo un papel en la adaptación al estrés. Los niveles de calcio en los frutos y brotes estaban inversamente correlacionados con el tamaño de los frutos y algunos metabolitos. Estos hallazgos demuestran que los niveles de pH del suelo por encima del rango óptimo (4.2-5.5) perjudican sustancialmente el crecimiento y la calidad del arándano rojo al interrumpir el equilibrio de nutrientes y la fotosíntesis. Los resultados destacan la urgente necesidad de mejorar las estrategias de gestión del agua y del suelo para mitigar el estrés por pH elevado en la producción comercial de arándano rojo.
Descripción
El pH juega un papel crítico en la regulación de la disponibilidad y absorción de nutrientes, influyendo directamente en el crecimiento y la productividad de las plantas. Los arándanos rojos crecen de manera óptima dentro de un rango de pH del suelo de 4.2 a 5.5, pero lograr este rango sigue siendo un desafío, incluso con enmiendas. Este estudio evaluó los efectos de un pH del suelo elevado (7.0 a 7.2) en el cultivo de arándanos rojos e identificó factores que contribuyen a resultados adversos. Se muestrearon tallos, hojas y frutos de plantas cultivadas en suelos con un pH que varía de 4.8 a 7.0. Se analizaron la composición de nutrientes, el tamaño de los frutos, el rendimiento y el contenido de antocianinas. Los altos niveles de pH del suelo resultaron en reducciones significativas en el tamaño de los frutos (25-35%) y el rendimiento (29-56%). Las plantas de arándano rojo cultivadas en condiciones de pH elevado mostraron una disminución significativa (< 0.001) en nitrógeno, fósforo y potasio, y un aumento de calcio y magnesio en el suelo, tallos, hojas y frutos. Además, la fotosíntesis y la fluorescencia de clorofila se redujeron significativamente (< 0.05 a 0.001). Ciertos aminoácidos, carbohidratos y ácidos orgánicos aumentaron significativamente (< 0.05 a 0.0001) en suelos de alto pH, sugiriendo un papel en la adaptación al estrés. Los niveles de calcio en los frutos y brotes estaban inversamente correlacionados con el tamaño de los frutos y algunos metabolitos. Estos hallazgos demuestran que los niveles de pH del suelo por encima del rango óptimo (4.2-5.5) perjudican sustancialmente el crecimiento y la calidad del arándano rojo al interrumpir el equilibrio de nutrientes y la fotosíntesis. Los resultados destacan la urgente necesidad de mejorar las estrategias de gestión del agua y del suelo para mitigar el estrés por pH elevado en la producción comercial de arándano rojo.