Evaluación de las propiedades fertilizantes de composts que contienen residuos vegetales
Autores: Koziak, Kinga; Krasowska, Małgorzata; Piekut, Jolanta; Obidziński, Sławomir; Cwalina, Paweł; Kowczyk-Sadowy, Małgorzata; Kowalewska, Olga
Idioma: Inglés
Editor: Fundación de economistas ambientales y de recursos naturales
Año: 2025
Acceso abierto
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Consultas: 17
Citaciones: Economics and Environment Vol. 92 Núm. 1
Este estudio tuvo como objetivo investigar las propiedades fisicoquímicas de los gránulos de fertilizantes y comparar su valor fertilizante. El estudio utilizó métodos analíticos, incluyendo la determinación potenciométrica del pH, el método Kjeldahl para la determinación de nitrógeno, espectrofotometría para la determinación de fósforo y fotometría de llama para la determinación de potasio y sodio. El contenido de metales pesados (Cr, Ni, As, Cd, Pb) se determinó mediante espectrometría de masas de plasma acoplado inductivamente (ICP-MS). El material de prueba consistió en pellets hechos de compost (que consiste en residuos verdes: recortes de césped, hojas y ramas podadas) y purín hecho de ortiga seca. Los resultados mostraron que los gránulos tenían valores de pH que oscilaban entre 7,44 y 8,20. El contenido de nitrógeno varió entre 1,77 y 2,18%, fósforo entre 0,17 y 0,38%, potasio entre 0,77 y 0,90% y sodio entre 0,02 y 0,05%. Además, las concentraciones de metales pesados (Cr, Ni, As, Cd, Pb) se encontraban dentro de los límites aceptables para fertilizantes orgánicos. Estudios han demostrado que los gránulos elaborados a partir de compost y purín de ortiga presentan propiedades fisicoquímicas favorables que permiten su uso como complemento de la fertilización mineral. Se caracterizan por un valor de pH óptimo y un contenido equilibrado de nutrientes clave como nitrógeno, fósforo, potasio y sodio, manteniendo a la vez concentraciones aceptables de metales pesados. Los resultados confirman que los materiales analizados cumplen con los estándares de nitrógeno, fósforo, potasio y metales pesados, lo que confirma su idoneidad como fertilizantes orgánicos seguros y eficaces. Su uso puede contribuir no solo a mejorar la calidad del suelo y aumentar el rendimiento de los cultivos, sino también a apoyar los objetivos de desarrollo sostenible y a enmarcarse en el concepto de economía circular.
Este estudio tuvo como objetivo investigar las propiedades fisicoquímicas de los gránulos de fertilizantes y comparar su valor fertilizante. El estudio utilizó métodos analíticos, incluyendo la determinación potenciométrica del pH, el método Kjeldahl para la determinación de nitrógeno, espectrofotometría para la determinación de fósforo y fotometría de llama para la determinación de potasio y sodio. El contenido de metales pesados (Cr, Ni, As, Cd, Pb) se determinó mediante espectrometría de masas de plasma acoplado inductivamente (ICP-MS). El material de prueba consistió en pellets hechos de compost (que consiste en residuos verdes: recortes de césped, hojas y ramas podadas) y purín hecho de ortiga seca. Los resultados mostraron que los gránulos tenían valores de pH que oscilaban entre 7,44 y 8,20. El contenido de nitrógeno varió entre 1,77 y 2,18%, fósforo entre 0,17 y 0,38%, potasio entre 0,77 y 0,90% y sodio entre 0,02 y 0,05%. Además, las concentraciones de metales pesados (Cr, Ni, As, Cd, Pb) se encontraban dentro de los límites aceptables para fertilizantes orgánicos. Estudios han demostrado que los gránulos elaborados a partir de compost y purín de ortiga presentan propiedades fisicoquímicas favorables que permiten su uso como complemento de la fertilización mineral. Se caracterizan por un valor de pH óptimo y un contenido equilibrado de nutrientes clave como nitrógeno, fósforo, potasio y sodio, manteniendo a la vez concentraciones aceptables de metales pesados. Los resultados confirman que los materiales analizados cumplen con los estándares de nitrógeno, fósforo, potasio y metales pesados, lo que confirma su idoneidad como fertilizantes orgánicos seguros y eficaces. Su uso puede contribuir no solo a mejorar la calidad del suelo y aumentar el rendimiento de los cultivos, sino también a apoyar los objetivos de desarrollo sostenible y a enmarcarse en el concepto de economía circular.