La antigua técnica del origami se convierte en una herramienta metodológica en el aprendizaje actual
Autores: Llorens Vargas, Andrea
Idioma: Español
Editor: Miguel Ángel Gutiérrez Soto
Año: 2021
Acceso abierto
Categoría
Licencia
Consultas: 7
Citaciones: Avante de Humanidades y Ciencias Sociales, Número especial, Vol. 1 Núm. 1
La experiencia se desarrolla en un entorno donde la ruralidad y la producción agrícola constituyen la principal actividad económica y fuente de ingresos. Los agricultores comercializan sus productos de manera sencilla, debido al desconocimiento o a la falta de recursos, ya que no incorporan una marca ni un packaging atractivo que potencie el producto y le otorgue un valor agregado (Farquhar, 1989). El packaging cumple esta función al actuar como elemento de identificación, valoración y transporte del producto (Bassin, 1988). En este contexto, el diseñador responde a una necesidad real mediante la creación de un packaging que permita exponer y visibilizar los productos. Por ello, se plantea a los estudiantes de tercer año de Diseño Gráfico el desafío de diseñar y desarrollar un packaging para productos del sector rural.
En esta experiencia se utiliza como metodología de aprendizaje la antigua técnica japonesa del origami (plegado de papel), lo que permite a los estudiantes explorar, de manera lúdica, intuitiva y experimental, las posibilidades que ofrece el papel en la creación de diseños que cumplan con las funciones de contener, proteger y exhibir un producto, preservando al mismo tiempo sus características particulares y la identidad cultural local (Agnieszka, 2005).
La experiencia se desarrolla en un entorno donde la ruralidad y la producción agrícola constituyen la principal actividad económica y fuente de ingresos. Los agricultores comercializan sus productos de manera sencilla, debido al desconocimiento o a la falta de recursos, ya que no incorporan una marca ni un packaging atractivo que potencie el producto y le otorgue un valor agregado (Farquhar, 1989). El packaging cumple esta función al actuar como elemento de identificación, valoración y transporte del producto (Bassin, 1988). En este contexto, el diseñador responde a una necesidad real mediante la creación de un packaging que permita exponer y visibilizar los productos. Por ello, se plantea a los estudiantes de tercer año de Diseño Gráfico el desafío de diseñar y desarrollar un packaging para productos del sector rural.
En esta experiencia se utiliza como metodología de aprendizaje la antigua técnica japonesa del origami (plegado de papel), lo que permite a los estudiantes explorar, de manera lúdica, intuitiva y experimental, las posibilidades que ofrece el papel en la creación de diseños que cumplan con las funciones de contener, proteger y exhibir un producto, preservando al mismo tiempo sus características particulares y la identidad cultural local (Agnieszka, 2005).