Morfogénesis de agallas inducidas por Baccharopelma dracunculifoliae (Hemiptera: Psyllidae) en hojas de Baccharis dracunculifolia (Asteraceae)
Autores: Arduin, M; Fernandes, GW; Kraus, JE ; Rúbio, EM
Idioma: Inglés
Editor: Takako Matsumura-Tundisi
Año: 2005
Acceso abierto
Categoría
Licencia
Consultas: 5
Citaciones: Sin citaciones
La agalla más común en las hojas de Baccharis dracunculifolia (Asteraceae) es inducida por Baccharopelma dracunculifoliae (Hemiptera, Psyllidae). Este insecto ataca las hojas jóvenes tanto en su estado desplegado como en el de expansión completa. Se observaron cuatro fases de desarrollo en este tipo de agalla: 1) Una fase de plegado, durante la cual la lámina foliar se plegó hacia arriba a lo largo del nervio central y los bordes de la porción superior de la hoja se aproximaron, formando una hendidura longitudinal. Se formó una sola cámara en la superficie adaxial de la hoja; 2) Una fase de hinchamiento, en la cual los tejidos foliares plegados se engrosaron y los bordes de la hoja se acercaron, estrechando la hendidura. En esta fase, la agalla maduró, volviéndose suculenta, fusiforme y de color verde pálido. La única cámara ninfal estaba revestida de cera blanca y podía albergar de una a varias ninfas. 3) Una fase de dehiscencia, caracterizada por la apertura de la hendidura para liberar los inductores; y 4) Una fase de senescencia, cuando la agalla se oscureció y se secó. El sistema dérmico de la agalla madura estaba compuesto por una epidermis monocapa. El mesófilo estaba hinchado, debido principalmente a la hiperplasia del parénquima. Los tejidos vasculares a lo largo de la vena central eran visibles y las fibras perivasculares se asemejaban a las células parenquimatosas. Las cavidades secretoras hipertrofiadas contenían un bajo contenido lipofílico. Esta agalla no forma tejido nutritivo, pero se observaron vainas salivales dejadas por los inductores cerca del parénquima, los haces vasculares y las cavidades secretoras. Este estudio complementa nuestro conocimiento actual sobre la biología de las agallas y arroja luz sobre la plasticidad de los tejidos vegetales estimulados por factores bióticos.
La agalla más común en las hojas de Baccharis dracunculifolia (Asteraceae) es inducida por Baccharopelma dracunculifoliae (Hemiptera, Psyllidae). Este insecto ataca las hojas jóvenes tanto en su estado desplegado como en el de expansión completa. Se observaron cuatro fases de desarrollo en este tipo de agalla: 1) Una fase de plegado, durante la cual la lámina foliar se plegó hacia arriba a lo largo del nervio central y los bordes de la porción superior de la hoja se aproximaron, formando una hendidura longitudinal. Se formó una sola cámara en la superficie adaxial de la hoja; 2) Una fase de hinchamiento, en la cual los tejidos foliares plegados se engrosaron y los bordes de la hoja se acercaron, estrechando la hendidura. En esta fase, la agalla maduró, volviéndose suculenta, fusiforme y de color verde pálido. La única cámara ninfal estaba revestida de cera blanca y podía albergar de una a varias ninfas. 3) Una fase de dehiscencia, caracterizada por la apertura de la hendidura para liberar los inductores; y 4) Una fase de senescencia, cuando la agalla se oscureció y se secó. El sistema dérmico de la agalla madura estaba compuesto por una epidermis monocapa. El mesófilo estaba hinchado, debido principalmente a la hiperplasia del parénquima. Los tejidos vasculares a lo largo de la vena central eran visibles y las fibras perivasculares se asemejaban a las células parenquimatosas. Las cavidades secretoras hipertrofiadas contenían un bajo contenido lipofílico. Esta agalla no forma tejido nutritivo, pero se observaron vainas salivales dejadas por los inductores cerca del parénquima, los haces vasculares y las cavidades secretoras. Este estudio complementa nuestro conocimiento actual sobre la biología de las agallas y arroja luz sobre la plasticidad de los tejidos vegetales estimulados por factores bióticos.