Producción de bioetanol a partir de excrementos de insectos comestibles: un estudio de caso sobre los excrementos de los grillos domésticos
Autores: Psarianos, Marios; Schneider, Roland; Altuntas, Önder; Dimopoulos, George; Taoukis, Petros; Schlüter, Oliver K.
Idioma: Inglés
Editor: Vijai Kumar Gupta
Año: 2024
Acceso abierto
Categoría
Licencia
Consultas: 30
Citaciones: Biofuel Research Journal Vol. 11 Núm. 4
Los grillos domésticos se encuentran entre las especies de insectos comestibles más prometedoras para su inclusión en los futuros sistemas agroalimentarios. Su atractivo se debe a las prácticas de cría sostenibles desde el punto de vista medioambiental, su alto valor nutricional y su larga historia de uso tradicional como alimento. Además, su cría produce un subproducto conocido como excremento, que tiene potencial como biomaterial valioso. Se exploró la utilización del excremento de los grillos domésticos como sustrato para la producción de bioetanol. El frass se digirió con celulasas al 10 % de enzima/materia seca del sustrato, a 50 °C, pH = 5, durante 48 h. Esta hidrólisis se combinó con diferentes tratamientos, como ácido (1 % de ácido sulfúrico) y alcalino (1 % de hidróxido de sodio), y se comparó con el tratamiento con proteasa (50 °C, pH = 6,8, 24 h). La producción de azúcar y proteínas amino libres alcanzó 30 y 5 g/L, respectivamente. Se probaron varias cepas de levadura, aisladas e identificadas a partir de diversas fuentes de residuos orgánicos. La fermentación se realizó con Saccharomyces cerevisiae durante 48 h con hidrolizado de excrementos, pretratado con ácido sulfúrico y digerido con proteasas y celulasas. Se consideró la adición de melaza a 0-60 g/L. El consumo de azúcar superó el 80 %, con concentraciones de etanol que alcanzaron los 12,56 g/L sin melaza y los 30,57 g/L con la adición de melaza. Se utilizaron excrementos de grillo como sustrato para la producción de bioetanol, y el proceso se mejoró significativamente al complementarlo con melaza de remolacha azucarera.
Los grillos domésticos se encuentran entre las especies de insectos comestibles más prometedoras para su inclusión en los futuros sistemas agroalimentarios. Su atractivo se debe a las prácticas de cría sostenibles desde el punto de vista medioambiental, su alto valor nutricional y su larga historia de uso tradicional como alimento. Además, su cría produce un subproducto conocido como excremento, que tiene potencial como biomaterial valioso. Se exploró la utilización del excremento de los grillos domésticos como sustrato para la producción de bioetanol. El frass se digirió con celulasas al 10 % de enzima/materia seca del sustrato, a 50 °C, pH = 5, durante 48 h. Esta hidrólisis se combinó con diferentes tratamientos, como ácido (1 % de ácido sulfúrico) y alcalino (1 % de hidróxido de sodio), y se comparó con el tratamiento con proteasa (50 °C, pH = 6,8, 24 h). La producción de azúcar y proteínas amino libres alcanzó 30 y 5 g/L, respectivamente. Se probaron varias cepas de levadura, aisladas e identificadas a partir de diversas fuentes de residuos orgánicos. La fermentación se realizó con Saccharomyces cerevisiae durante 48 h con hidrolizado de excrementos, pretratado con ácido sulfúrico y digerido con proteasas y celulasas. Se consideró la adición de melaza a 0-60 g/L. El consumo de azúcar superó el 80 %, con concentraciones de etanol que alcanzaron los 12,56 g/L sin melaza y los 30,57 g/L con la adición de melaza. Se utilizaron excrementos de grillo como sustrato para la producción de bioetanol, y el proceso se mejoró significativamente al complementarlo con melaza de remolacha azucarera.