Un modelo para buscar probabilidades de natalidad en poblaciones de mamíferos utilizando datos de fertilidad.
Autores: Moreira, JR; Eagle, M; Gillespie, OJ; Davidson, A; Marriott, FHC; Macdonald, DW
Idioma: Inglés
Editor: Takako Matsumura-Tundisi
Año: 2009
Acceso abierto
Categoría
Licencia
Consultas: 18
Citaciones: Sin citaciones
Se construyó un modelo para predecir las probabilidades mensuales de nacimiento utilizando datos de fertilidad de mamíferos. Se empleó una muestra de 147 hembras de capibara (Hydrochoerus hydrochaeris) cazadas en una finca de la isla de Marajó, Brasil. En el modelo, cada mes se trató como un multinomial con seis celdas que representan los seis posibles estados reproductivos (cinco meses de gestación). Se realizó una prueba de hipótesis para determinar si una curva coseno se ajustaría a las probabilidades de nacimiento. Los resultados no respaldan un componente estacional (F2,9 = 1,84, P = 0,21), mientras que los resultados de un censo directo sí lo respaldan (F3,23 = 87,29, P < 0,01). Algunas técnicas de caza estaban sesgadas hacia la matanza de hembras preñadas (χ2 = 7,2, P < 0,01), lo que distribuía la reproducción a lo largo del año (F2,9 = 1,84, P = 0,21). El modelo siguió siendo una potente herramienta predictiva para ser utilizada con datos de fertilidad de mamíferos, siempre y cuando estos no estuvieran sesgados hacia las hembras preñadas.
Se construyó un modelo para predecir las probabilidades mensuales de nacimiento utilizando datos de fertilidad de mamíferos. Se empleó una muestra de 147 hembras de capibara (Hydrochoerus hydrochaeris) cazadas en una finca de la isla de Marajó, Brasil. En el modelo, cada mes se trató como un multinomial con seis celdas que representan los seis posibles estados reproductivos (cinco meses de gestación). Se realizó una prueba de hipótesis para determinar si una curva coseno se ajustaría a las probabilidades de nacimiento. Los resultados no respaldan un componente estacional (F2,9 = 1,84, P = 0,21), mientras que los resultados de un censo directo sí lo respaldan (F3,23 = 87,29, P < 0,01). Algunas técnicas de caza estaban sesgadas hacia la matanza de hembras preñadas (χ2 = 7,2, P < 0,01), lo que distribuía la reproducción a lo largo del año (F2,9 = 1,84, P = 0,21). El modelo siguió siendo una potente herramienta predictiva para ser utilizada con datos de fertilidad de mamíferos, siempre y cuando estos no estuvieran sesgados hacia las hembras preñadas.